viernes, 30 de marzo de 2012

Vivir en tiempos peperos

Para Sorel
Cuando Charles Dickens se despertó, el Lazarillo de Tormes todavía estaba allí.

martes, 27 de marzo de 2012

Privatiza que algo queda II

En noviembre de 2011 una bandada formada por un grupo de gaviotas azules oscuras, casi negras, fue avistada por un grupo de personas que contemplaba el más azul de los cielos. No tardaron en sobrevolar la tierra que pensaron les pertenecía. Hoy, buscado por una serie de reformas que todavía no han pronunciado, de nidos que todavía no han coronado, sobreviven como parte de un gobierno que hace de los ciudadanos medios de recesión masiva. Si tiene usted algún problema, quizás pueda evitarlo. A veces, llegan al sur para encontrar el naufragio en todas las orillas. 

martes, 20 de marzo de 2012

Cómo escribir una carta y llegar un año tarde

“Si el conocimiento te parece caro, prueba con la ignorancia” 
Derek Bok
Estimada Laura,

antes de nada pedirte disculpas porque esta es una carta que yo tendría que haberte escrito un año antes, cuando estaba en Atarfe y daba clases por allí. Un gran año, sin duda, en el que me hice profesor y comprendí la delgada línea roja que existe entre el cariño y la exigencia. La verdad es que el hecho de pensar que allí me hice realmente profesor hace que le tenga, además de los muchos amigos, un cariño especial a Granada aunque, claro, apenas te di clases a ti o a tus compañeros ya que alternativa es una asignatura en la que además no puedes dar contenidos. Qué horas aquellas, las últimas de los viernes, con casi cuarenta adolescentes rebosantes de hormonas pensando en irse, cuanto antes mejor. Me habría encantado, claro, darte Lengua, y sobre todo, Literatura, esa asignatura que sí adoro, y que tantas alegrías me ha dado siempre. Vuelvo a leer esa carta que me escribiste y, como siempre, pienso que ese el proceso que debería llevar la educación pública, el del conocimiento compartido entre profesores y estudiantes, el de escuchar y no sólo imponer nuestra opinión. Sigo teniendo claro, como ya les dije el año pasado a mis enanos de segundo de la ESO en ese instituto, que enseñar es no dejar de aprender nunca, es escucharos y aprender de vosotros, no imponer en ningún caso nuestra opinión y enseñaros a pensar en el miedo, sino enseñaros a pensar, convertiros en ciudadanos críticos. Está bien, imagino, que sepáis sintaxis, que sepáis qué es un complemento directo o una metáfora pero es mucho más importante, y está por encima de todo ello, enseñaros a pensar, porque es una herramienta absolutamente imprescindible y vital para defenderos en cada entorno. Esa es la finalidad primordial de la educación.
Sinceramente, una de las clases de las que me siento más orgulloso de ese año, el año pasado, y parece tan lejano ya, fue aquella en que usé todos los lemas del 15M para enseñar las metáforas a mis estudiantes. Nunca los vi tan activos, nunca los escuché participar tanto, y fue una de las veces que escuché: es que aquí nos enseñan a pensar en el miedo y nunca podemos decir nada, tiene que ser lo que diga el maestro, o el jefe de estudios, o el tutor. Una cosa es el respeto, y otra el miedo, y el miedo no lleva al mejor modelo de sociedad. 
Como decías en esa carta, quiero ser un maestro como tú, abierto con los alumnos, receptivo con ellos, para añadir, claro, cuando no tienes niños, pues tus alumnos son tus niños. Imagino que tienes razón, que es más fácil preocuparte por ellos sino tienes una familia por la que preocuparte y que te absorbe miles de horas, pero no es la única razón. El hecho, y no deberías olvidarlo nunca, porque me dijiste que querías ser profesora, de Inglés si fuera posible, que tus alumnos no son borregos, no son animales, sino, por encima de todo, seres humanos, reflejo de una sociedad inmensamente egoísta más preocupada por lo que tiene que por lo que es.  Son seres humanos de los que puede aprender siempre si podemos y tenemos la voluntad de escucharlos, seres humanos que empiezan a construir sus historias siendo algunas de ellas inmensamente enriquecedoras. Enanos que, de repente, empiezan a crecer, madurar y a hacerse preguntas que saben que estaban ahí pero nunca se habían hecho. Siempre se habla de la huella que buen profesor puede dejar en sus alumnos pero también hay alumnos que pueden dejar huella, y mucha en ti. En mi caso, no sé por dónde empezar: Gema, en Osuna, y su maestro, qué tal las oposiciones. Y con las oposiciones sigo todavía, qué coñazo; Pilar, esa estudiante inmensamente inteligente, que conseguirá todo aquello que se proponga, Ana y su por qué a nosotras no; el viaje a Valencia, Paloma y sus paranoias; la enana de Isa de Atarfe; el día en que Alba, a la que le costaba horrores leer, se puso a leer el libro Reacciona, y se puso a preguntar si podíamos tener la suerte de llegar a ese modelo; el sarcasmo de Adri en Algeciras, la capacidad de liderazgo de mi delegada, Lorena, de Algeciras, que tanto nos hizo sufrir a ella y a mí, la alegría de Rocío, también de Algeciras, en clase, alegría que siempre te contagiaba, bufffff, todo un mundo de personas  para recordar aquí. Siempre hay esperanza, eso está claro, y siempre hay una pequeña parte del mundo que podemos intentar mejorar. Se nos permite el fracaso, claro, porque es el error el que nos hace crecer, el error y no el miedo, nunca el miedo, pero hay que intentarlo, Laura, hay que intentarlo siempre, así que tienes que dejar que se equivoquen una y mil veces y no castigarlos por ello, sino esperar a que mejoren a partir de ahí, la única forma real de que mejoren. Cada uno de ellos ha de hacer su camino: nosotros solo hemos de enseñarles cuál es y cómo llegar a él. Y aprender de su camino, que siempre hay pasos que habíamos olvidado, ellos nos recuerdan, y nos hacen crecer otra vez, y nos hacen recuperar la pasión por la enseñanza, por la vida en muchos casos. No te alejes, tú misma lo dices en la carta, de ellos; acércate con todo el respeto del mundo y hazles saber que cada uno de ellos tiene la importancia necesaria para dejar un poco de sí en la pequeña parte del mundo en la que viven. Nunca los hagas más pequeños, nunca, porque sí quieres una sociedad madura, nada como exigirles, desde la clase, desde la actitud, la madurez necesaria para ello ya que en la mayoría de los casos, no van a recordar complementos directos, o polisemia, o el mester de juglaría pero sí recordarán tu actitud vital hacia ellos y el tipo de persona que fuiste. Así de injustos, así de crueles, así de ingenuos son. Merece la pena, siempre, aunque haya días en que desees pegarte cabezazos contra la pared e irte a casa y no volver a ver la luz del sol en meses.
No hay nada como hacer aquello que te gusta, es obvio, y ese luchar día a día con estudiantes, obligarlos a pensar es realmente frustrante a veces, desalentador, pero hay otros momentos que dan sentido a esa lucha, que te hacen pensar que no hay trabajo más gratificante que este y, sinceramente, no lo hay. Así que no hay nada como pensar que tener la suerte de ejercer esa pasión es una responsabilidad que no podemos rehuir, por el mero hecho de que, a veces, aquello que decimos, para bien y para mal, puede tener más influencia de la que creemos. Por eso, enséñalos a pensar y a dudar de lo que piensas, sé paciente con ellos, pero exigente, inmensamente exigente, porque querrás que ellos sean parte de una sociedad mejor, más humana, que haga de la capacidad crítica el mejor de las armas y no caiga en la demagogia fácil. Está claro que uno fracasa, y fracasa miles de veces, pero intentarlo, Laura, intentarlo hay que intentarlo siempre. Espero que tengas esa suerte y puedas contármelo. Yo me sentiré orgulloso y honrado de haberte dado clases.
Saludos y mucha suerte. 
En realidad, tendría mucho más que decirte pero seguro que la vida hará todo lo posible para que podamos continuar compartiendo palabras y aprendiendo uno del otro.  

lunes, 19 de marzo de 2012

Lasciate ogni speranza

Tiempo después de haber comprado el billete, Dos Hermanas todavía estaba allí.

viernes, 16 de marzo de 2012

Una pequeña luz que nunca morirá

Para Laura
- Vienen tiempos difíciles, otra vez, ¿no?
- Nunca se fueron, pequeñita, nunca se fueron.

- Es que, profe, es increíble no entiendo cómo entienden las becas esta gente. Bueno, ni las becas ni la educación. 
- ¿Y eso?
- Ahora ya lo más importante es la nota. Y eso no está mal. Pero, claro, la renta no tiene ninguna importancia. Así que consiguen dos cosas en una: imagina que las universidades privadas dan más nota y esos alumnos sí tienen esas becas.
- ¿Entonces?
- Entonces, todo el mundo dice para qué están las públicas entonces si es en las privadas dónde están las becas y los alumnos con becas. 
- Un buen pensamiento. Espero, claro, que te confundas.
- No sé, yo, profe, no sé yo. 
- Estamos desquiciados. Realmente, entregarlo todo a un grupo de psicópatas que entienden la educación y la sanidad, los servicios públicos, como un gasto y no como una inversión.
- Pues también van a ganar aquí, profe. Van a arrasar. Así que imagina.
- Sí. Uno piensa solo en irse, en huir, en escapar a cualquier parte y que le den al mundo. A veces, el compromiso no vale la pena, no la merece realmente.
- Hey, pareces uno de mis compañeros, de verdad. Y no creo que seas así. Al menos es la imagen que tengo de ti, desde que me diste clase. Esa, y la de que eres un blando, claro, y poco exigente, aunque ya he descubierto que sí eres exigente y mucho. Pero blando, buff, muy blando.
- Pero, bueno, serás puñetera...
- Profe, mis compañeros dicen: qué asco, la gente no merece la pena, si leyeran, si no sé qué, solo escucho quejas, lamentos, pero ninguno de ellos está haciendo lo más mínimo para cambiar algo. Se sienten superiores, se refugian en cualquier excusa para no comprometerse y dicen queremos irnos porque esto es una mierda. Pero esto es aquí y es nuestro sitio y hay que hacer algo, ¿no?
- Anda, al final no vas a poder ni ser anónima, ¿eh?
- Sí, lo seré.
- No, lo creo, es un lujo que, ahora mismo, no nos podemos permitir. La falta de compromiso, pequeñita, ahora mismo, es un lujo que, ahora mismo, no nos podemos permitir.
- Sí al compromiso, profe, y sí a ser anónima. Se pueden ser las dos cosas, deberías saberlo. Pero es penoso, que algunas de mis compañeras digan que la solución a PSOE es votar a PP. Como si existieran muchas diferencias entre ellas. 
-Eso es lo triste, pequeñita, ¿no crees? El hecho de que el PSOE, en treinta años aquí, en nuestra tierra, le haya hecho un daño increíble a la conciencia social de este pueblo. Es increíble que cuanto haya hecho es crear una sociedad dormida a través de los mecanismos que le pertenecen, como el canal sur y Medio, una educación, tú lo sabes tan bien como yo, que premia al mediocre y a un buen número de aprobados, a través de papeleo, de informes, de lo que sea.
- La educación, profe, la educación.
- La educación, aquí, en este país, es obsoleta, un profesor que habla a treinta alumnos que están sentados, de forma pasiva, que enseña a pensar en el miedo. Es lo que yo diga y se acabó. En fin, aunque también hay, claro, gente que intenta cambiar las cosas.
- Yo no los conozco, profe.
- Alguno habrá, ¿no?, jajajajajajaja. Digo yo.
- No sé, profe. Es lo que decías: a los alumnos hay que tratarlos como seres humanos y educarlos como tales. 
- Sí, imagino que sí. Donde algunos ven ciudadanos, el PSOE ha visto borregos durante treinta años.
- Claro, profe, y ahora los borregos sólo han decidido cambiar de redil, cambiar de pastor.
- Sí, está claro que nos van ganando por goleada. De ahí que necesitemos, desde ya, plantar batalla, y batalla seria, en cada calle, en cada aula, en cada casa. Es la única forma: el compromiso.
- Se hará lo que se pueda, profe, se hará lo que se pueda. Pero desde el anonimato, ¿eh?

lunes, 12 de marzo de 2012

El ministro que no amaba a las mujeres

Para Lourdes, Patri, Nuria, Viky, Laura, Noe, etc. 
Hola, buenos días,

pero buenos buenos días, andaluces, Cádiz, que ciudad más bonita, Constantina, Cádiz, como dice nuestro sabio presidente, sabio como pocos, que ya sabéis lo que dicen, mejor estar callado y parecer tonto que hablar y confirmarlo definitvam..., no, perdón, quiero decir, se es amo de sus silencios y esclavo de sus palabras. Como os decía, se aproxima, ya lo saben, se aproxima el cambio, en esta tierra, en esta bella tierra andaluza donde nunca se pone el sol, bella tierra, la próxima California de Europa, como la llama el próximo presidente de Andalucía, don Javier Arenas. La próxima California, por qué, os preguntaréis, por qué, por su sol, por sus playas, pues también, pero ya lo dice él, cuando sea presidente no la va a reconocer ni la madre que la parió. Cómo pero cómo si vamos a alicatar hasta las orillas de las playas, que si el sol da en las losas, sépanlo, brilla más. Me encanta estar aquí, de verdad, no sé si saben, imagino que sí, que soy de centro y ministro de justicia, es decir, casi de izquierdas, sépanlo, admirador de Marx, de Groucho Marx, por supuesto, ya que no es él el único cerebro preclaro que existe en estos lares, y entonces voy y digo, la primera parte de la parte contratante, no perdón, digo, hay una violencia de género estructural que obliga a abortar y eso, señores, no podemos permitirlo, porque nosotros vamos a proteger la dignidad de la mujer con uno de sus derechos fundamentales, que es el derecho a la maternidad, si no lo privatizamos antes, eso sí, señores, que hemos estado naciendo por encima de nuestras posibilidades y, claro, así es imposible. Y sí, yo sé que venía a hablarles del señor Arenas pero, claro, luego dice cosas como que piensa hacer gobernar en Andalucía como lo estamos haciendo en Valencia, y claro, alguien tiene que decir algo para que no escuchéis estas cosas y quiero hablaros yo, ministro y de centro, de centro, de centros públicos, quiero hablaros, de la educación, y quiero decirles, señores, que sí, que el crucifijo en un centro público es un símbolo de paz o han escuchado ustedes alguna vez de un adolescente que le haya lanzado a otro el crucifijo. No, porque un crucifijo es paz como dios es amor y está en todos nuestros corazones. Violencia estructural, señores, que muchas abortan, como os decían, por miedo a perder el trabajo aunque no creo que vayan a tener ese miedo con nuestra reforma laboral. Bueno, ni miedo ni trabajo, pero, ya saben lo que dicen, no se puede tener todo, ni tener dos sin tres, aunque ahora que lo pienso Cospedal tiene tres, tres sueldos, y bien que lo dice, los españoles, los españoles de verdad, los patriotas tienen que trabajar más, que alguien tiene que sacrificarse y esos, ya se sabe, esos seremos nos, esos serán los patriotas, quiero decir, los patriotas. Y, bueno, yo venía aquí a hablarles de Arenas, pero, bueno, si eso otro día, que ya saben lo que dicen, si quieres cambio, tendrás arena hasta en el salón de tu casa. Arena, sol y playa, eso somos nosotros: cambio. Cambio, claro, estructural.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Privatiza que algo queda

En noviembre de 2011 un comando compuesto por un grupo de los mejores psicópatas fue elegido por una serie de promesas que nunca llevaron a cabo. No tardaron en arrasar con la tierra en la que se encontraban. Hoy, buscados por una serie de verdades que todavía les persiguen, sobreviven como parte de un gobierno que hace del déficit un arma de desempleo masivo. Si tiene usted algún problema y se los encuentra, quizás pueda evitarlos. Si no lo consigue, dense, usted y los suyos, por recortado.

martes, 6 de marzo de 2012

El ministro que estuvo en todas partes

Para Sorel
Hola, buenos días,

imagino que algunos de vosotros me conocen, me conocen mucho; otros me conocen poco, y otros, los menos, seguro, me conocen pero nada, porque estar, estoy, estoy en todas partes, vamos, como si no lo supieran los que se preocupan porque yo, como los buenos, como  los buenos patriotas, he de decir, siempre tengo la palabra final, bueno, y la del medio, y la del principio, que para eso soy ministro. ¿Saben? Soy ministro, ministro de educación y la de cosas, la de cosas de las que tengo que hablarle, si es que ha sido un no parar, señores, un no parar, que lo sepan. La de discursos que he pronunciado en estas semanas: ni que me pagaran por hablar. Ahora que lo pienso, hay gente que me ha dicho que me pagaría por estar callado pero bueno, yo no venía a hablar de eso, que lo sepan, yo venía a hablar de la educación, señores, de la educación, que está muy mal, y ustedes lo saben, sobre todo si son andaluces y no me han estudiado. Andalucía, buffffffff, qué mal la educación en estos treinta años de PSOE, pero qué mal: ni que hubiéramos creado, PPPSOE, una burbuja y se hubieran ido a los albañiles. ¿Que sí? ¿Que lo hicieron? ¿Ven? Así están como están ahora, por no estudiar. Deberían escucharnos por los pasillos: unas risas, que si alguien es más tonto que alguien, que si alguien está acabando con la educación y hay que rematarla, que si es mejor hacer que no sepan porque como comprendan algo, los ciudadanos, bufff, unas risas. Si es lo que yo les digo. Haber estudiado, como hicieron los valencianos. ¿Todos todos? Todos todos no, mis amigos políticos y mira qué bien están ahora. Además, que podemos hacer lo que queramos, lo que queramos, que nuestra victoria no ha sido por mayoría sino universal, señores, universal. Por favor, si lo he escrito hasta en un libro, que yo, sépanlo, soy culto y escribo libros, al nivel de otras mentes preclaras de nuestra patria, como Aznar, presidente de ese órgano de ideas llamado FAES y Ana Botella. Los grandes, ya se saben, escriben; los demás leen. Cómo para negar que hay fugas de cerebros en este país, por favor, si nos quedamos los mejores, señores, los mejores, todos educados en los mejores colegios, y en los más caros, que son los que fomentan patria, señores, patria, que eso es la educación, patria y empresarios, patria y privatización, y menos invertir en la universidad pública, que no estamos para gastar 4.000 millones de euros en estudiantes que dejan la carrera a medias, señores, aunque algunos, obviamente, hayan llegado a ministros, pero no, esa no es una razón. Miren, nosotros hemos llegado al gobierno después de decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad, como pueden comprobar si ven, claro, Intereconomía, leen La Razón, La Gaceta, medios no manipulables, señores, y no manipulados, siempre al servicio de la verdad, de una verdad, una, grande y libre. Perdón, que se me ha escapado. Y lo repito, que no, que no hay fugas de cerebros, por favor, como si con el sistema educativo que tenemos, y el que vamos a crear, no lo olvide, pudiéramos crear algún científico, bueno, algún científico, algún profesor o, al ritmo que vamos, algún estudiante. No va a quedar nada, nada después de que cambiemos España, si es que no la va a reconocer la madre que la parió, la abuela igual sí, porque ahí hay que volver, ahí, al blanco y negro, como nos dice Don Mariano, al blanco y negro y a los grises. Sobre todo, a los grises, que la letra con sangre entra, si no, preguntad preguntad por Valencia. La sangre con sangre, y con grises, entra. Don Mariano, lo llamamos, el otro día, sépanlo, estábamos debatiendo cómo repartir el presupuesto para educación y pensé, qué hacemos, qué hacemos, ¿dedicamos más dinero a los colegios, a las universidades, pagamos las calefacciones de los institutos? ¿Las calefacciones de los institutos? ¿Para qué? ¡Si ya están calentitos! Y volvimos a pensar, y al final, nos decidimos... Me decidí a subvencionar los toros. Y Don Mariano nos decía: eso, los toros, que son adn de la marca española. Donde esté una buena corrida, que se quiten los institutos, y las universidades y las ponencias. Y los tor... Y, bueno, no eso, no, eh, señores, que la gente que lo hace se queda ciega, que nos lo han contado.


lunes, 5 de marzo de 2012

Se te andan cayendo

A la chica del pelo rojo
Se te andan cayendo, pequeña, restos del mundo por las venas y todavía no te has levantado, noche cansada y sola en tus pechos que todas las estrellas de un cielo sin luna no han sabido devolverte. Se te andan cayendo líneas de aquellas historias que no has conocido y olvidas en cada silla, en tus manos un lápiz y deseos ardientes de ser otra en tus dedos y siempre la misma. El mundo a contrapie se te anda cayendo, pequeña, y siempre es bueno salir de día aunque uno no sepa caminar, todavía. Se te andan saliendo del papel todos los árboles y van cobrando raíces, hacen de tus tobillos tierra con agua y pierden la sed en tus labios todos los bosques. Se te andan muriendo todas las bombillas de los techos buscando todas ellas un poco de brillo en tus pupilas, dejándote a oscuras entre tanto beso, entre tanto beso que andan repartiéndose todos los resquicios de tu cuerpo. Se te andan perdiendo todas las arenas de tus pies entre las grietas que te encuentran ebria de felicidad entre las suelas ya pisadas de tu suelo. Se te andan creciendo las ganas de salir a las ventanas por visitar una tierra que hace mucho que no deja de habitar en blanco y negro, y son calles de noche, rincones con miedo los que hacen que estar a oscuras y volver a empezar, volver a empezar las calles con arena de un mundo con el que te andas tropezando, las calles de un mundo con lápices que se te anda cayendo.