lunes, 28 de mayo de 2012

Se vende

Se vende Sanidad Pública.
Se vende Educación Pública.
Se vende Transporte Público.
Se vende Etcétera Público. 
Razón: un grupo de psicópatas que se disfrazó, en ello sigue, de buenos cristianos para llegar al poder y hace de la mentira la excusa cotidiana con la que aferrarse a una tierra que queda, ya desierta, a sus espaldas. La verdad, su única mentira. 
Razón: un grupo de psicópatas que se disfrazó de patriotas para llegar al poder y están vendiendo un pueblo, trozo a trozo, rato a rato, a las élites alemanas, a las élites europeas, a los bancos. La élite, su única patria.
Se vende el futuro de miles de ciudadanos por un grupo de psicópatas que encuentra soluciones a tanto grito joven en un pasado, en blanco y negro, con crisis. Franco, su único padre, su único abuelo.

viernes, 25 de mayo de 2012

Hay

Para Pilar Ruda

Hay, hay personas, en mi ciudad, que salen de casa y piensan, es nuestra ciudad, la que tenemos y la que nos gustaría mejorar, cada cual desde su lugar, cada cual a su manera. Hay, hay gente que cansa, gente que mancha, y dice, no, nada, nunca, no hay nada que hacer y esperan, y piensan, y dicen: no haremos nada porque hacer no sirve nunca, nada, siempre. Hay, hay personas que evitan desahucios y dicen, no, no mi dinero, no en este banco, si este banco es mezquino, no si esta gente es tan pobre que solo tiene dinero. Hay, hay personas, es comprensible, que están hartas de este mundo, cansadas de tanta gente como mancha y deja restos de suciedad en los tobillos. Hay, hay personas que caminan, estudiantes que saben que no, nos representan y escriben "io sovrebibí ha los rekortes en Hedukasion" y saben, saben ya, desde entonces, que no es este el mundo en que quieren vivir, no es este el mundo que quieren para ellos y luchan y se cansan, porque es humano. Hay, hay ministros que han cambiado ya el grito, eterno, descarnado, esclavo, de guerra, de aquella guerra, de aquella paz "Vivan las caenas" por uno más actual, "Vivan las carteras", por la defensa a ultranza de un dinero que embrutece a unos mercados que ya tienen la bolsa y ahora quieren la vida de cuantos dicen no, no a lo que hay. Hay, hay gente que mira y sabe, sabe que se ha equivocado y mira afuera, mira adentro y encuentran a otra persona y caminan juntos a uno y dejan atrás casas sin ventanas. Hay, hay gente que enseña, que enseña en valores y predica en el ejemplo, gente de casi sesenta años que hace de cada gesto cotidiano una forma de decir no a esta sociedad, no al pesimismo y gente que aprende, gente que dice: sí, hay gente que cansa, pero estamos cansados de estar cansados de esta gente, y, un día porque sí y, viniendo a cuento, deciden que sí, que hay una parte de la ciudad es suya, es de todos, y hace lo posible por dejar huella en esos rincones, y echan una mano a aquellos que lo necesitan, sonríen a aquellos que muestran una muesca triste en los labios y se detienen un momento a hablar con alguien, porque la vida, porque sí, porque nada como pasear, detenerse un rato, compartir unas palabras, no temer, no, ahora, no temer al miedo y compartir un rato y ser uno y uno dos y luego más. Hay, hay personas que se equivocan mil veces, que fracasan y saben, saben que nada como equivocarse mil veces para aprender, para saber que,a veces, muchas veces, nada como no llevar paraguas en días de lluvia y sentir a nuestro lado a quien nos tiene, sentir a nuestro lado a quien tenemos y pisar todos los charcos de estas calles, porque no hay nada como saber que salir a las calles y decir, sí, son las calles, y son nuestras y nada como ser muchos, y ser pequeños, en lugares pequeños, y hacer cosas pequeñas, pueden cambiar el mundo. 

miércoles, 23 de mayo de 2012

Privatiza que algo queda III

Vivíamos cómodamente, sin meternos en lío, pensando que pensar no era más que la última biblioteca que habían cerrado en el barrio. Vivíamos cómodamente y hacíamos del consumo un acto de fe. Era mejor estar dormido que soñar despierto. Y dejamos, un día, porque sí, dejamos de vivir cómodamente y llegó el miedo. El miedo por encima de nuestras posibilidades. Tuvimos miedo entonces por miedo de nuestras posibilidades. Y, poco a poco, fuimos perdiendo los caminos que nos llevaron a un barrio sin cemento. Quisimos entonces tener un poco de esperanza: la habían privatizado. 

lunes, 21 de mayo de 2012

Dignidad

- Nos queda la dignidad, ¿no? Lo estamos perdiendo todo, pero al menos, nos queda la dignidad.
- Ya no sé ni lo que nos queda, David, ahora mismo, no lo sé.

- ¿Recuerdas? Pensamos, el sur, el sur es otra cosa, el sur es otro modelo. Y resulta que el sur no es más que el mismo camino. 
- David, íbamos a poner hasta la foto de Milana Bonita si aquí nos llegaban a los tobillos arenas. Y resulta que no ha hecho falta.
- No lo sé, de verdad, no lo sé. 
- Son recortes, recortes que vienen de Madrid, de Bruselas, uno quiere otra cosa. Uno esperaba el principio de algo nuevo de otra forma de hacer las cosas. Y no tenemos, ahora mismo, otra cosa que esperar. Esperar, coño, esperar. Y decirnos si todo esto ha sido, otra vez, un engaño en el que perdemos lo de siempre. Hay cosas que puedo llegar a entender, cosas que puedo...
- Yo esperaba rebelión, Jose, que las pancartas lo decían bien claro. Rebélate. Esperaba imaginación, rebelión, creación, lucha en la calle y ya no sé ni qué esperar. El instituto, todos aquellos que habíamos votado a la izquierda, no sabíamos ni qué decir. Estábamos encabronados. 
- Por lo menos teníais eso. Teníais ese enfado. Hay gente, en fin, tú y yo estamos hablando ahora, y estamos desorientados, no sabemos qué esperar, tendemos a decir, y eso sí que es triste, David, eso sí que es triste, tendemos a decir todos son lo mismo.
- Es que es verdad. ¿Para qué demonios tú y yo votamos a la izquierda si va a realizar los mismos recortes? ¿En qué espejo mirarnos entonces? Y ahora se nos dice exactamente lo mismo: no hay alternativas. Cómo no va a haberlas, joder, si uno de ellos ha escrito un libro que se llama precisamente Hay alternativas. 
-David, todo esto cansa. Ver las noticias, bueno, leerlas en internet, porque tele y demás son un timo.
- Yo ya ni las leo, Jose, ni las leo, por el estado de ansiedad que me causan. El sur, el reducto, la aldea gala. Y resulta que no es más que la tierra de una casta política que lleva demasiados años haciendo daño a esta región. Y nosotros creyendo que ese giro a la izquierda sería un principio.
- ¿A la izquierda? ¿Qué giro a la izquierda?
- Yo qué sé, ese giro que deja fuera privatizaciones, despidos y demás.
- Bueno, bueno, ¿y esos despidos de interinos? ¿O van a empezar con el lenguaje y llamarlo no renovación de contratos?
- Sí, a saber dónde acaba todo esto. Es lo que dices: es es estado de ánimo, esta confusión. Este saber que a veces hay que elegir lo posible. ¿Habremos pedido por encima de nuestras posibilidades, jjajaja? Uno no sabe ya ni lo que dice. 
- Decimos, callamos, hacemos pequeños gestos, alguna huelga, pero ahora mismo, está claro, ahora mismo necesitamos otra cosa, ahora mismo necesitamos dignidad, necesitamos devolver cada golpe, hacer entender a todo el mundo, a todo el puñetero mundo, que gobiernan para nosotros, para nosotros y no para nadie más. 
- Lo que hemos perdido, por dios, lo que hemos perdido en estos meses, en estos años. Veo a mi padre, pienso en mi abuelo, en lo que ellos lucharon, por tener lo que hoy tenemos. 
- Sí, esa es la sensación, esa es la confusión: saber que los estamos traicionando, que no estamos haciendo lo que debemos para estar a su altura. Es patético: décadas de lucha para volver a un primer paso. Esto cansa: el sur, este país, el mundo. El mundo mancha y lo estamos perdiendo todo. Todo, y estamos haciendo, qué sé yo, estamos haciendo poco para evitarlo.
- Bueno, al menos, al menos tenemos dignidad.
- Sí, al menos. Ojalá sea el primer paso de muchos, ojalá.

jueves, 17 de mayo de 2012

La mala lengua de las mariposas

- Hola, buenos días. ¿Qué tal?
- ¿Cómo vamos a estar? Mal, maestro, mal.
- ¿Cómo que mal? Pero si es viernes.
- ¿Y qué? Si es que esta panda de inútiles nos ha recortado el fin de semana.
- Claro, como que no me estudiáis, no me aprobáis, no me escribís bien.
- Señor Sorel, que la culpa no es nuestra. Bueno, la culpa no es mía, maestro.
- ¿Y eso?
- Que si yo estudio, señor Sorel, que si la prima de riesgo sube no es por mí, es por Grecia.
- Claro, claro, Marianito, cómo no, tú siempre echándole las culpas a otros, a qué sí, maestro.
- José Antonio, déjame hablar, por favor a m...

- Pero si es que es verdad, maestro, que le echa las culpas a los demás y luego yo quiero dar más chuches a mis amigos y dice que no, que él es el delegado y que no hay dinero. 
- José Antonio, Mariano, ¿podéis, por favor, un momento...?
- Es que José Antonio tiene razón, la tiene, que Mariano es un matón y se chiva si hacemos algo a Ángela. Y nosotros no hemos recortado en lápices, él no nos ha dado el dinero de la clase para...
- Tú a callar, Diego, que pintar pintas poco.
- Claro, claro, tú lo que estás enfadado porque en la clase no te quiere nadie y fuera de ella cada vez menos gente. 
- Señores, es que es indignante. ¿Quieren callarse un momento? Indignante: llegar a clase, encontrársela hecha un asco. 
- Esos, maestro, perdón, señor Sorel, esos son los que han estado antes aquí. Está claro. Si no la hubieran dejado hecha un asco, pues claro la habríamos limpiado seguro, porque así sería más fácil. ¿A qué sí, a qué sí?
- Es lamentable, de verdad, lamentable, la cantidad de lagunas que traéis todos. Así es imposible que alguno de ustedes apruebe. 
- Claro, como que venimos muy mal de primaria.
- Ah, vale, por lo que veo la culpa no es vuestra sino de la herencia recibida. 

martes, 15 de mayo de 2012

Nada especial

Para Laura González. Feliz cumpleaños, aunque, eso sí, un poco tarde

Nada especial. Solo un diez que se merece y un diez que se me recuerda durante años. Un diez que no es un diez, sino dos. Solo el rasgar de un violín que se pierde en las orillas. Un barrio al que es un orgullo volver para estar poco en él. Solo una ciudad que se te ha quedado inmensamente pequeña, la magia de otra ciudad que te ha acogido entre sus calles y te ha hecho una más entre las sombras desde el primer día. El afán irrefrenable de ser, por encima de todas las cosas, anónima. A pesar del deseo irrefrenable de, por encima de todas las cosas, ser maestra, abogada de pobres, y ayudar. La necesidad de salir a las calles sin saber cómo dónde por o para qué y esas altas horas de la vida en que nada se hace predecible. Solo ese dedo que se levanta para preguntar y olvida cuanto sabía de Literatura ahora que solo existe la necesidad de ir al servicio y salir al recreo y saber que hay personas que se ganan cada parcela de tierra que van conquistando, cada alameda de árboles que va quedando a sus pies. Un libro sobre educación que nunca llegó y el constante deseo de saber que hay párrafos que no se encuentran en las páginas y hablan de otro sistema educativo, de otros profesores, de personas como tú, que hacen de la búsqueda, ahora sí, una forma de conocimiento. El más sencillo de los bares y unas tapas con cerveza, unas tapas con tinto porque se es feliz con poco, se es feliz con porciones, se es feliz comiendo. Nada especial, solo una residencia de estudiantes de la que es mejor huir cuando todavía no se odie al ser humano, aunque casi. Las ganas de encontrar un piso en una gran ciudad y el camino no transitado hasta hoy. Nada especial, solo esas ganas de escaparse a cualquier playa ahora que no hay lugar donde esconderse, alguien te encontrará. Alguien te ha encontrado. Nada especial, solo el cansancio de ver cómo nos roban este mundo, trozo a trozo, y no hay más soluciones que estar en la cola del paro en cuatro idiomas. Nada especial, solo mmmmmm y nada más. Solo un Parque de las Ciencias sin magia y mucha magia con amor. Solo un Parque de las Ciencias sin magia y con moléculas. Nada especial: solo palabras, solo, ya dijo Machado, una persona, en el buen sentido de la palabra, buena. 

lunes, 14 de mayo de 2012

El intransigente CVII

Para Lola Palacios, Elisa Moreno Mellado y Fran G. Parejo

- Hey, qué tal todo.
- Bien, bien. Dentro de nada, es la feria del pueblo. 
- Anda, eh...
- ¿Anda qué?
- Cómo sois los rojos. En cuanto veis una fiesta, ni comunismo ni nada. Sois los primeros en dejar el trabajo atrás. Anda que...
- Eh, ni anda, ni nada. Que el trabajo lo hemos hecho nosotros. 
- Cómo no. Mucho hablar de que no hay trabajo, pero ahí estáis: haciendo de concejales, estudiando, trabajando, y trabajando en la Feria. Así no hay trabajo por ninguna parte. 
- Pero, bueno, que lo hacemos cada año: podemos ser concejales y otra cosa. Lo de poner la caseta bien es para ahorrar gastos y para no alejarnos de la realidad.
- Claro, claro. 
- Hemos puesto hasta los carteles. ¿Has visto lo bien qué han quedado?
- Yo qué sé. Los he visto, pero a mí solo me parecen letras. Letras que dicen cosas de comunistas como IU y PCE. Papeles, vamos.
- Pues que conste: todos esos papeles, pero todos los hemos puesto nosotros, sin ayuda de nadie. Solitos y sin explotar a nadie.
- Eh, eh, perdona, que yo también estoy a favor de los papeles. No me gusta que nadie se quede sin papeles. Como si no lo supieras. No hay nada más triste que un sin papeles.
- ¿Cómo? Esa faceta de ti no la conocía. 
- Sí, uno que va madurando y descubre que no todo es tan fácil como parece.
- Sí, me gusta tu actitud. Está claro que no hay negros y blancos sino también grises.
- Sí, no todo es blanco y negro.
- Aunque grises, buff, hay cada vez más. 
- A lo que iba: me parece totalmente injusto que haya gente que le pida estar sin papeles. Que sí, que hay gente que puede hacerlo, pero hay otra que no, que no sabe manejarse sin papeles y decir lo primero que le pase por la cabeza. 
- Además, que los papeles hacen que nuestra vida sea más digna. Si no, imagina, cómo se habría defendido en alguna de las cumbres en las que ha estado, imagina.
- Pero, bueno, tú, ¿de quién coño estás hablando?
- Joder, pues de quien va a ser. De Rajoy. Como tú ¿no?

lunes, 7 de mayo de 2012

Para todo lo demás X

Para Laura González y Viky Rodríguez
Educación Pública: cerca de 100.000 profesores menos el año que viene.
Educación Pública: subida de la ratio del alumnado a más de treinta alumnos por clase.
Universidad Pública: subida de las tasas universitarias de un cincuenta por ciento.
I+D+i: fuga de cerebros.
I+D+i: recorte del treinta y cuatro por ciento en programas de investigación en los Presupuestos Generales.
I+D+i: Bruselas reprende a España por recortar en investigación
Sanidad Pública: cierre de hospitales públicos y recortes de 74 millones de euros en Baleares.
Sanidad Pública: los enfermos pagarán el traslado a diálisis pese a ser un tratamiento vital.
Sanidad Pública: repago farmacéutico.
Para todo lo demás: hazte bankero.

jueves, 3 de mayo de 2012

Parole per Heidi XXV

Cara Heidi,

el mundo, el mundo y tú. Y ahora. Invierno en mis dedos ahora que se acerca el verano a tus tobillos y te nacen raíces con las que ser sol y dar calor a tus montañas. El mundo y tú, fragilidad. La asombrada fragilidad de saber que estamos vivos a cada instante para morir a cada momento. El mundo y tú. Nepal, cómo no, Nepal, y la necesidad de perderte, una y otra vez, hasta encontrarte en las huellas verdes que dejas en otras personas, que otras personas dejan en ti. De espaldas, de perfil, para que nadie sepa de ti más que quién eres, tú, solamente tú, bajo las nubes de un cielo lejano que te trajo, otra vez, la confianza en el ser humano. Para volver, entonces a casa, mi Italia, tu norte, mi sur, y contar, con dolor, cuánta locura en todas las calles, cuánto duele saber que nos están quitando pensar y el derecho absoluto a una vida digna, en países en los que todo es más difícil ahora, más absurdo. Saber que se pierde la fe mancha, mancha la vida, la felicidad, esa felicidad que ya no es nuestra, dice, al ciento por ciento, porque, caro amico, hay miedo, hay miedo en las pupilas, miedo en las rodillas y caminar es más difícil pero caminar es bueno, siempre, encontrar un camino y perderse en él hasta descubrir que hay otros caminos que no hemos seguido todavía y que muestran otros árboles, otros senderos más reales, más puros, aunque haya detalles, detalles de nuestra vida, ahora, ahora mismo, mientras hablamos, mientras no hablamos y yo pienso en ti, como otras tantas veces, que no nos dejen ser felices por completo, pero, ya te dije, ahora que hablamos, te dije, y no entendiste, del todo, que sí merece la pena, que si se lucha por mejorar el mundo, el entorno en que uno se mueve, es por personas como tú, puras, transparentes, tremendamente humanas, que encuentran felicidad en un trozo de papel, en palabras en un bolsillo, en un viaje de miles de kilómetros en el que tantos silencios te dijeron tanto y tanto, ecos de esos silencios que siguen en ti, en tu mochila, y te hacen ser quien eres, única e irrepetible, cara, personas como tú, que pierden la fe, tristemente, a veces, pero hacen más fuerte a los demás, y no dejan que otros la pierdan, y tenerte cerca, a pesar de miles de kilómetros de distancia, tenerte a una silla de distancia, a un puente, hacen que uno vea tanta ternura en tu rostro y uno sepa que esa ternura hace que el mundo sea más dulce a aquellos que están cerca de tus labios, de tus palabras, del momento en que sonríes y el mundo se hace uno con tus pupilas y hay un poco de lluvia en el sur, la lluvia suficiente para cambiar un paraguas por un rato a dos compartido que hace que uno olvide el mundo y recuerde personas, personas como tú que hacen recuperar a quien te conoce la fe, caro fantasma de ojos verdes, en el ser humano.

miércoles, 2 de mayo de 2012

El presidente que nunca estuvo allí II

Para Sorel
Hola, hola, señores y señoras,

imagino que muchos de vosotros se preguntan qué hago aquí, pero, bueno, no creo que sea tan difícil ya que, teniendo en cuenta, que las ruedas de prensa no las hago yo sino mis ministros pues, claro, tengo tiempo para estar aquí y reírnos un rato, porque, señores, señoras de bien, porque está claro, ante todo, hay que ser de bien, y ante todo, español, ante todo, hay que reírse que el mundo está mal, pero mal, y este país, buffffff, ni os cuento. Humor, necesitamos humor, hilillos de humor. Si me vieran, señores, y señoras, de bien, si conocieran el relato de mi vida, esa vida en los periódicos en que yo contaba, y todavía cuento, claro, que uno es de familia pudiente, hijo de los genes, señores, de los genes, esos que determinan que uno es más inteligente que los demás. Es algo que puede comprobar cualquiera, bueno, cualquiera, cualquiera no, que hemos dejado secas investigación y desarrollo, jajajaja. Humor, señores, humor. Ya por entonces, la historia de mi vida, ya saben, tenía claro que para ser presidente de España no basta ser español y tener 18 años, y ahí lo tienen, ahí lo tienen. Más de cincuenta años, español, y designado a dedo por el mejor presidente de la democracia española, Aznar, así sí. Ese soy yo. Es más, si miran la historia de mi vida, imaginen, no hay problema que no haya solucionado, rodeado siempre por los mejores, por los mejores, como ya han demostrado alguno  de los ministros que han estado aquí, entre ellos Wert, que ya ha dicho, qué risueño él, que lo primero es lo urgente y después lo importante, que lo primero es ahorrar y después combatir el fracaso escolar. Para qué saber, si aquí no va a trabajar ni dios, ni dios ni su hijo ni familia. Y ya saben que nosotros sabemos de dios, de su hijo y de familia. Mi vida, señores, decía, mi vida, es un ejemplo: arreglé, no lo olviden, un vertido de petróleo convirtiéndolo en hilillos de plastilina. ¿Ah, no, que no lo arreglé? Huy, perdón, pero lo que nos reímos con mi ocurrencia. Lo que no haré yo para que se rían los ciudadanos de mi país. Bueno, no se emocionen, que he solucionado el problema de corrupción del PP en Valencia, tierra que es el ejemplo, perdón, perdón, era el ejemplo gestión de una comunidad, perdón, y miren, miren Valencia ahora, endeudada, por completo, como no podía ser de otra forma por la gestión de Zapatero. Y, claro, después de hazañas como estas, estaba claro, sería presidente. No me hizo falta ni hablar. Bueno, sin hablar sigo, claro, jajaja, que no hay nada peor que hablar para mentir y para romper promesas que se han hecho antes y ya saben que yo no soy de ese tipo, yo no, aunque no sé si yo si mis ministros que los dejo solos y van como balas, como balas perdidas. La genética, señores, la genética, esa que no se va a poder aprender en los laboratorios españoles, porque no habrá presupuesto, lo que son las cosas. Total, para qué la queremos, para qué lleguen a otras conclusiones. Mejor eliminarla antes, mejor, que ya se sabe cómo funcionan estas cosas: un día llegan a otra conclusión y todo ha de ser siempre igual, señores, siempre igual, porque, seamos sinceros, eso es la igualdad, ¿no? Y entonces lo hice, llegué, llegué a presidente, y aquí me tienen, cuadrando las cuentas y sin subir el IVA, una medida injusta, señores, señoras, de bien, injusta, que recae en los más débiles. Repito: sin subir el IVA, que eso lo hace Europa, y el FMI, y Merkel, que son lo peor, lo peor, pero yo siempre por mi país, siempre, mi país, España. Si es que ya lo sabía cuando escribía en El faro de Vigo: no todo el mundo puede ser presidente por tener 18 y ser español, eso es una vergüenza. Español, con más de 18 y con enchufe, perdón, con genética, quería decir, con genética, pero sin genética, eso no, eso no, señores, eso son insidiashhh. ¿Y España? España, está claro, ya lo decía el mejor presidente de la historia de la democracia española, España va bien. ¿El pueblo? ¿El pueblo español? Eso, señores, señoras, de bien, eso es otra, cosa. Y,