jueves, 27 de diciembre de 2012

El intransigente IX

Para Lola Palacios
- Hey cuánto tiempo.
- Sí que hace tiempo sí.
- Y, ¿qué tal todo?
- Buff, me estoy leyendo la LOMCE así que imagina.
- Hasta los cojones, imagino, hasta los cojones.
- Tiene cojones de que ya en el primer párrafo hablen de economía y competividad.
- ¿Competitividad?
- Sí, sí, la palabra que ellos tienen para esclavitud.
- Bueno, quieren que el país sea más competitivo. Tampoco es un problema.
- Coño, es que los que quieren que el país sea más competitivo son unos auténticos incompetentes.
- Hey, hey, que si han llegado tan lejos, por algo será...

- Pues claro. Porque al inútil de Wert lo han puesto a dedo Rajoy. Bueno, Rajoy y los obispos. A la inútil de Mato igual. A la inútil de Báñez lo mismo. Bueno, a esta Rajoy y la Virgen del Rocío. Tiene cojones que hablen de competitividad aquellos que han sido puesto a dedo por un inútil que también fue puesto a dedo. 
- Sí, dicho así suena regular. Pero, bueno, por los menos están los exámenes externos para saber el nivel de estudiantes e institutos.
- Sí, claro, otras minucias impuestas por inútiles que han suspendidos varios exámenes para llegar a presidente. 
- Hey, que por lo menos, Rajoy ha llegado a presidente. Vale, después de dos intentos y de pelear contra el presidente más inútil que hemos sufrido. Pero, por lo menos, ha llegado...
- Ya ya. Como Arenas, ¿no? Tiene cojones que los alumnos que no aprueben ese examen tengan que perder un año y que este absoluto inútil tenga ya un puesto en Madrid. Marca España, hipocresía pepera.
- Bueno, bueno, piensa que a lo mejor lo que no quieren es que alguien  como ellos llegue al poder. 
- Y ya, para colmo, la semana pasada, salimos con la recortá.
- Coño, por lo que que cuentas como para no salir con la escopeta.
- ¿Qué escopeta ni qué niño muerto? Salimos con la recortá, con la nónima recortá. 

miércoles, 12 de diciembre de 2012

El intransigente VIII

Para Sorel
- Hey cuánto tiempo.
- Sí que hace tiempo, sí.
- Y, ¿qué tal todo?
- Bien, bien, desconectando de todo, olvidando por momentos el mundo.
- No hace falta que me lo digas, no. Coño, si no tienes ni twitter, que hasta el Papa lo tiene ya, joder.
- ¿Cómo? ¿El Papa tiene twitter?
- Que si tiene twitter, y no veas la cantidad de seguidores, que tiene.
- Y su cuenta, ¿cómo se llama?
- Pontifex.
- Buaf, si no me dices, me creo que es una marca de condones.
- Toma ya, siempre tan exagerado.
- ¿Pero, bueno para qué twitter? ¿Y para qué tantos seguidores? Pero si ya tiene a dios de su parte.
- Deberíamos escribirle algún tuit, ¿no?
- ¿Por?

- Hombre, después de escribir que si el burro, el buey, que si los reyes magos son andaluces, pero también nosotros podemos escribir, ¿no?
- ¿Y qué escribirías tú? Dime, dime.
- Qué sé yo. Por ejemplo, hey, sigues al papa en twitter, ¿no es para preocuparse?
- Ni de coña, para preocuparse sería que el papa me siguiera a mí.
-  ¿Algo más? Di sin miedo, di.
- No sé yo: por ejemplo, la Virgen María no es virgen.
- Anda que no: la Virgen María no es virgen ni la Virgen del Rocío crea empleo.
- Buffffff, no sé yo si te estás pasando, porque vas a mosquear y mucho, a católicos y a peperos.
- Ah, entonces no hay problema porque estoy mosqueando al mismo grupo.
- Buffffff, no sé no sé. Como se entere algún ministro, vamos a tener que salir por patas de este país.
- Eh eh eh, que solo nos estamos riendo por facebook.
- Coño, pues por eso, como se enteren, nos fusilan, que para eso tiene muro.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

El presidente que nunca estuvo allí III

Hola, buenas noches,

me llamo Mariano y probablemente me conozcan de promesas anteriores como "No subiremos el IVA", "No recortaremos en Sanidad", "No recortaremos en Educación", "No subiremos los impuestos" o "Conmigo bajará el desempleo". Hoy venía hablaros de otra promesa: "Subiremos las pensiones" y sí, sabed, sseeñoresshh, que sí, que hemos estado a punto, a punto de cumplir estas promesas, pero, claro, una cosa es lo que uno desea y otra la realidad, y es la realidad, sseñoresshh, la realidad la que ha impuesto la no subida de las pensiones. ¿Qué culpa tengo yo, qué culpa tenemos nosotroshh de que la realidad se llame Bruselas o, perdón, de que Bruselas sea la realidad? Estoy rodeado de gente que no escucha a los demás, la mayoría silenciosa, sí, esa que compró televisiones de plashhhma a créditos cuando no tenían dinero, esos que, como nosotrosshh han vivido por encima de nuestrasss posibilidades. ¿A quién se le ocurre? Uno se compra televisiones de plashhma y, claro, me ve diciendo que subiré las pensiones, que no recortaré en Educación, ni en Sanidad y, eso, señores, es una vergüenza, porque se ve que la realidad no es lo que queríamos y nos lo está imponiendo todo. La realidad, señoressh, la realidad no es lo que sale en la tele, es lo que sale en la Biblia, por eso, he dejado Educación en manos de curas, por eso, y porque se dice que no escucho a nadie, cuando eso, ya lo saben, es mentira, yo, que escucho a los más desfavorecidos: a los curas, fieles vigilantes de la realidad espiritual de mi país; a los bancos, fieles vigilantes de la realidad material de mi país, a los más desfavoreciosshh, señores, sépanlo y no se dejen mentir por esas televisiones de plasma que se compraron por encima de las posibilidades del NO&DO de RTVE, esas televisiones con color donde sale alguien que se parece mucho a mí diciendo cosas como que no recortaremos en Educación, como que siempre dará la cara, etcétera. Decir que no escucho a la gente, por favor, yo que he elegido como ministra a una mujer que no ha trabajado un solo día de su vida para poder decir que nadie como ella sabe de desempleo, una mujer de bien, que va a misa a los domingos y pide a la Virgen del Rocío que nos saque de la crisis, porque, claro, lo que es nosotros, no sé yo si vamos a poder; yo, que he escogido a un ministro de Hacienda que ha hecho una amnistía fiscal que ha recaudado casi la mitad, perdón, casi un tercio, bueno, que ha recaudado algo de dinero de una no amnistía fiscal, sino regularización fiscal de las buenas, un ministro que, además, muestra que somos fuertes con los poderosos, señoreshh, que hemos tenido que venir nosotrossh para crear un impuesto a los bancos, sí, un impuesto de cero euros, pero impuessshto, al fin al cabo, y hemos sido nosotros, señoressh, nosotrosshh, bueno, yo; yo, que he escogido como ministro de Educación a un tertuliano que sabe bien que las clases tienen que ser como Dios manda, y los niños también, y la Educación, y el gobierno. Es más, Dios tiene que ser como Dios manda. Pero ahí están, ahí están los pensionistas, ahí están los autónomos, ahí están los pequeños empresarios, ahí están los estudiantes, ahí están los discapacitados, estropeando el maravilloso legado que yo voy a dejar a este país, ese maravilloso legado que me va a permitir salvar a España arruinando a todos los españoles, perdón, perdón, no a todos lo españoles, sino a los españoles que no son de bien y no vienen, como nosotroshhh, de familias franqui..., quiero decir, de familias que vivieron un largo tiempo de placidez, pero, bueno, ese es un pequeño precio, ¿no? 
¿Que no escucho a la gente? ¿Yo? ¿Por favor? Yo, que he escuchado a los bancos alemanes y franceses y he cambiado la Constitución, yo, que he puesto la deuda de todos los bancos por encima de todos mis ciudadanos, por favor. Que soy una persona como Diossh manda, por favor; lo triste es que mis ciudadanos, claro, que me lo dicen mis hililloshh de asesoress, no estén a mi altura. Es que, ya saben: it is very difficult todo esto...