domingo, 15 de diciembre de 2013

La princesa curiosa

Para Romina Pasca

Fue la última vez que miraron al cielo. A lo lejos, se hallaba el palacio real, asediado durante noches por el último dragón del que se sabía estaba vivo. Dentro de sus murallas, la princesa, de ojos claros y cabellos tan rubio como el sol, preguntaba, una y otra vez, a sus padres, cuanto le venía a la cabeza. Tanto era así, que la llamaban la Princesa Curiosa. Preguntaba, una y otra vez. Por ejemplo, preguntaba a sus padres porque no existía la vida más allá de los muros donde ellos residían y ellos respondían que allí estaba todo cuanto necesitaban. Preguntaba, por ejemplo, porque los muros permanecían cerrados al pueblo y sus padres contestaban que era lo lógico ya que sus súbditos le arrebatarían todo cuanto tenían. Por qué, volvía a preguntar, y sus padres le decían porque nosotros se lo hemos arrebatado a ellos ya que, por la gracia de dios, todo cuanto está fuera de estas murallas nos pertenece. Paseaba y paseaba y repetía cada pregunta: padres, qué es el esfuerzo y sus padres no hacían otra cosa que decirle que era la forma de no decirle a sus súbditos qué es la esclavitud, dado que todo resultado del trabajo digno que realizan llega a nuestras manos. Por qué lo hacen, padre, por qué. Y ellos respondían porque no estamos solos, porque nosotros les hablamos de trabajo digno y la Iglesia, luego, donde van a buscar descanso para su alma, les hace saber que si sufren en esta vida terrenal alcanzarán el cielo mientras nosotros tenemos el cielo en la tierra para alcanzar, por la gracia de Dios, el cielo en el cielo. ¿Por la gracia de Dios, padre? Por la gracia de Dios. Una de las tardes, mientras paseaban, ambos miraron al cielo y allí estaba, ante sí, el último dragón del que se sabía estaba vivo. Miraron al cielo y escucharon las voces de sus súbditos: queremos venganza, queremos justicia. Qué quieren, padre, por qué gritan. Quieren, dijo el rey, y resulta ridículo, quieren ser como nosotros, quieren vivir como nosotros. Por qué no pueden, padre. Querida hija, si todo el mundo viviera como nosotros, tendríamos que repartir nuestro botín, repartir nuestro esfuerzo. Querido padre, ellos tienen un dragón, nosotros tenemos un ejército. Así fue: la batalla duró incontables días, incontables noches hasta que el dragón, criado por los habitantes del reino, el último dragón del que se sabía estaba vivo, cayó derrotado. Y ahora qué, preguntó el rey. Ahora, padre, debemos cortar las cabezas de algunos de nuestros súbditos y depositarlas en lo alto de nuestras murallas para que, al alzar sus ojos, nuestros súbditos vean que no hay más cielo que el que nosotros podamos darles. Y ella, como sus padres, jamás preguntó a sus súbditos por qué habían decidido rebelarse.

martes, 10 de diciembre de 2013

Queda la marca

 Para Lourdes

Pronto habremos visto cosas que no creeríais: niños jugando al fútbol en calles que ahora están desiertas; vigilantes que caminaban por las aceras sin detenerse ni detener en momento alguno; caminantes que paseaban de semáforo en semáforo sin un alcoholímetro en sus labios; colegios públicos a los que, en ocasiones, iban niños a aprender, iban profesores a enseñar; becas para estudiantes que no tienen para becas; hospitales públicos a los que  podían acudir pacientes porque habían sido ya pagados con impuestos; médicos de la Sanidad Pública que, una vez, fueron funcionarios; haces de luz que no habían generado déficit eléctrico; grupos de españoles que todavía no habían empezado a vivir bajo los puentes; hilos de tuits que proponen rebelión contra toda forma de placer establecido; niños que, felizmente, nunca supieron lo que era la postguerra; presidente preocupados por sus ciudadanos y no por una bandera -¿alguna vez los hubo?-, presidentes de verbo elocuente y discurso sencillo -¿alguna vez existió?. Pronto habremos visto cosas que no creeríais: masas ingentes de personas olvidadas que no fueron más que súbditos. Alguien dirá: Españoles... los españoles han muerto; queda la MarcaEspaña.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Caminantes

Para mi tutor Juan Cañadas, Paco Cardenete y Kikas Sánchez-Montes
Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo caminos sobre la mar. Te llamó una voz de ultratumba (parliamo italiano?) para estar contigo, para recordarte que el tiempo pasa, y también queda, como quedamos nosotros al pasar, al pasar haciendo caminos sobre la mar. Golpe a golpe, verso a verso, el tiempo corre, el tiempo se detiene. Golpe a golpe, verso a verso. Vivir, ya lo dicen, desde el principio, es separarse, pero olvidan que cada despedida abre las puertas a un reencuentro. A los pasillos de un instituto en los que compartimos risas para una década, risas para todo un mundo. Vivir, desde el principio, tutor, es separarse y propiciar los reencuentros. Vivir son tardes de lunes de tertulia con canciones de Dylan a una voz para cuatro manos; un mechero, parole parole parole y tanto tanto humo; vivir, desde el principio, implicó martes de cansancio y risas por las tardes madrugadas de los lunes. Había dejado un poco, de lado, la vida pero volvió en ese año, volvió en esos pasillos, volvió en las segundas horas de los viernes en los que corregimos entre cero y un examen, casi casi que ninguno; vivir, algún día, fue encontrar un llavero de bandera a tres colores y tanta afinidad política, cultural, vital. Caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Cuánto camino has hecho, tutor, y a cuántos enseñaste a dar el primer paso en esos caminos, ese primer paso para empezar a caminar mundo y vida. La vida alegra como el mundo duele: por encima de todo, becario, vivir, y así lo hicimos, en el viaje a Granada con Pabellón de las Ciencias, en las largas noches en tu casa con libros y recetas, también baloncesto, en la lucha constante por entender que educar es otra cosa y, a veces, es hasta importante escuchar a adolescentes, obligarlos a pensar, llenar de colores unas pizarras tan acostumbradas a los grises en los que algún tiempo estuviste. Vienen tiempos difíciles, otra vez, como ya los has vivido y toca la lucha, la lucha otra vez, hacerla diaria y cotidiana, enseñar a pensar, educar para vivir, hacer mejor el mundo que nos habita. Vienen y van. Pasan y quedan. Queda amor, caricias, ternura en los pasillos, en las calles, en los gestos, en un salón de acto en que las sillas sigan siguen siendo viejas y los sentimientos se hacen duraderos. Es el tiempo en pausa, mientras el mundo sigue rodando. Eres tú y es tu voz pidiendo un mundo menos desprotegido para tu becario, son tus ojos hablando mientras escuchas. Porque cuando la voz se rompe el corazón sigue gritando, dice Paco. Y toca, como ayer, como hoy, como mañana, vivir, luchar, pensar, sentir, descubrir los mundos sutiles, ingrávidos y gentiles. Una no tan pequeña huella que siempre volverá. Cuántas palabras, tutor, y cuántos silencios en ese año, cuánto aprendí en aquellos pasillos y con aquellas desmotivadas, el año en que me hice profesor, el instituto en que me encontré a mí mismo y a alguien excepcional, al que pasado y presente visitaron ayer, en, cómo no en el instituto al que acudiste hace tanto tiempo para dejar las puertas abiertas para que entraran personas, ideas, cuanto la vida traía. Por la blanda arena que lame el mar su pequeña huella no vuelve más. Hay gente, sí, que volvió del mar, que volvió de todas las heridas porque escuchó, tu voz, ya sabes, de todas las heridas que traía la oscuridad en las muñecas yu en las manos. La tuya volverá, poco a poco, en aquellos que pisaron esos pasillos, poco a poco, golpe a golpe, verso a verso. Y tu becario te encontró a ti, y encontró también la vida, abandonada por entonces. Y recetas de paellas para cien personas y miles de recuerdos, tanto tanto tanto cariño. Y saber, como supe entonces, como sé ahora, que luchar un día está bien, luchar de vez en cuando está muy bien; luchar muy a menudo es necesario, pero luchar todos los días es, en días como estos, absolutamente imprescindible.

martes, 26 de noviembre de 2013

Brevemente

Para Laura González 

Es de noche y hace frío: duelen las sábanas, la vida ahoga. Cuesta respirar, habitar estrellas cuando las baldosas del suelo son frío y no apetece caminar. Es, otra vez, estar viviendo, pensar que, tal vez, se aprenda a pesar de libros, profesores, maestros, se aprende contra libros, profesores, maestros. Estar viviendo, claro, y descansar en ocasiones, saber que hay puertas que no deben estar cerradas nunca por si alguien entra, por si una pizca de felicidad está al otro lado, en una escena de película, en un minuto de manos que se hacen y deshacen. Saber y, claro, no saber, dudar para seguir caminando porque dudar es el camino. Querer, desear ser un experto algo y no, no conseguirlo, tanto tanto tiempo para no ser más que aficionados. La vida, brevemente breve, nunca dio para más.

viernes, 22 de noviembre de 2013

El intransigente XXI

Feliz cumpleaños, Lola

- Hey, cuánto tiempo.
- Sí que hace tiempo, sí.
- Y, ¿qué tal todo?
- Bien, bien. Aquí ando, echándole un vistazo a un blog: enlabuenadirección.es
- Mira, me gusta que estés leyendo. ¿Y, qué tal el blog?
- Ahí van, lo han escrito los de PP, para echarle la culpa a la herencia recibida.
- ¿A Franco? Pero si es de los suyos...
- Qué coño a Franco; a Zapatero...

- Bueno. Otra vez con lo mismo. Yo lo de Franco lo veo más normal. La ley ciudadana que quieren aprobar no es más que la ley de Vagos y Maleantes; no buscan soluciones, sino ocultar problemas; ponen cuchillas en vallas para que no entre nadie, ni salga, imagino; van a aprobar una ley del aborto...
- Joder, macho, vaya realidad que estás presentando. Ojalá hubiera una realidad alternativa.
- Ni eso, también la poseen, la realidad B, que ya se ha demostrado que ha estado en sus cajas de forma continuada. Años y años. 
- Joder, por lo menos siempre podemos ignorar la realidad, cualquier realidad, la que sea. 
- Eh eh que para eso están ellos: Rajoy dice que no saben si las cuchillas hacen daño; Fátima Báñez dice que la reforma laboral está dando frutos; Montoro que la economía va de escándalo, etc. 
- Buffff, no sabe uno si son políticos o videntes profesionales.
- Les pega más videntes profesionales. 
- ¿Y eso?
- Porque, coño, ellos inventan, inventan e inventan, y alguna vez, claro, de tanto repetir acertarán. 
- Claro, a base de repetir ya estamos viendo la luz del túnel, alguna vez acertarán. 
- ¿En qué?
- En lo de la luz del túnel.
- ¿Por?
- Porque la luz está al final del túnel, pero el túnel que han construido nos va a devolver a los años de postguerra. Y, allí, claro, no tendremos ni para luz.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Nada más

 Para Romina  Giulia Pasca y Eloy León

Estuvo el mar, durante mucho tiempo. Estaba el mar, y fueron días, meses tal vez, acaso años. Una marca en la piel para no olvidar durante todas las mañanas de una vida. Estuvo el mar y un Bachillerato, un pueblo pequeño del que apenas se sabe nada ahora cuando hace décadas fue el corazón del sur. Hay reinos de cuyas murallas solo queda el polvo. Estuvo el mar y un instituto al que llegar a tarde el primer día y dar clases desde entonces. Y preguntas. Muchas preguntas. Todas las preguntas del mundo. Te lo tengo que preguntar, qué te pasa, y el mar, siempre el mar, y al fondo, a la izquierda, junto a la ventana, una mesa en la clase de Bachillerato desde la que ser ignorado, por completo, una clase desde la que ir creciendo y ver las sillas crecer a cada instante. Cuánto tiempo desde esas sillas, cuánto tiempo. Y algún que otro suspenso, a destiempo, como casi siempre, a pesar de tanta silla con vida y sin estudios. Pasó el tiempo. Suele pasar, que el tiempo pase y las personas sigan en él, también los sitios. Pasó el tiempo, un viaje, tanto pasillo desde el que ver el mundo de otra forma, tanto pasillo desde el que decir, jefe, apúntame a ese viaje, también a ese, no lo dudes, ese será mío, también, y sí, en tanto viaje se sigue, vivir como viaje, y viajar para saber, para saber a los demás, para saberse a uno mismo, vivir como viaje y viajar para decir adiós y escuchar, entonces, después de tanta silla a deshora, de tanta mesa en la que se nos ignora, escuchar, ya de verano y con chaqueta, corbata entonces, y no, no olvidaremos las historias que se nos cuentan de Italia, de un sobrino que ya casi parece nuestro, porque, sí, ya ha sido repetido tantas veces, la familia está por encima del trabajo como la vida está por encima de las clases, como los patios están por encima de las ventanas. Dejadlas abiertas: es solo el mundo, que pasa. También hubo palabras entonces, y también lágrimas, muchas muchas risas, algún que otro mordisco en la oreja y risas, más risas, alegría en estado puro, un verano que empezaba, alguna decepción, la idea, cada vez más clara, de que tocaba, otra vez, irse; de que tocaba, de nuevo, decir adiós, olvidar palabras, gestos, toda una vida desde un doce de noviembre que llegué a unas clases para estar un poco y volver a irme, como casi siempre, y olvidar los rostros que habían hecho que encontrara mi lugar en el mundo una vez más. Pasó, entonces. Tocaba seguir, echar de menos, olvidar tantas risas. Echar de menos.  Pero no. No pasó, no entonces. Quedaron algunas sillas, algunos rostros, domingos de risas, una silla al fondo, a la izquierda, vacía, aunque, algunos miércoles, se levanten, vengan a verme, me pregunten y me sigan ignorando. Y qué más da, profe, y qué más da, es la vida, nada más...

jueves, 14 de noviembre de 2013

El intransigente XX

Para Rosa Calvo

- Hey cuánto tiempo.
- Sí que hace tiempo, sí.
- Y, qué tal todo, cuéntame.
- Bufffffffffffffffffffffffffff.
- Me extrañaba a mí, ya, que no hubiera quejas por tu parte. Me extrañaba.

- Joder, es que es verdad, tanta corrupción, tantos escándalos, tanto robo, tanta injusticia, tanta crisis tanta crisis. 
- Sí, hay cosas que parecen que no se acaban nunca. Aunque parezcan diferentes por completo.
- Sí. Que todo cambie para que todo siga siendo igual.
- Bueno, bueno, no sé yo. Eh eh. Está claro que la crisis ha llegado por el cambio de valores, eh, tenlo claro. Esto antes no pasaba.
- ¿Cómo?
- Sí, sí, píntalo como quieras, pero antes no pasaba: está claro que es el cambio de la dictadura y esa mano implacable al libertinaje, que no libertad. Y, claro, así nos va. 
- Vamos, lo de siempre: esto, con Franco no pasaba. 
- Está claro que no, tanta democracia, tanta libertad, yo no estoy en contra, ehhh, pero no sé si es lo adecuado. Creo que hemos confundido libertad con libertinaje. 
- ¿Y a qué escándalos te refieres?
- Buffff, pues a cualquiera. Mira, por ejemplo, el de la Infanta: se harta de robar y ni la van a imputar.
- Un momento, un momento. ¿Te refieres a la infanta, a la hija del rey, al que Franco hizo su sucesor?
- Bueno, bueno. ¿Y los políticos, qué? Mira Bárcenas y el PP, todo el dinero que se han llevado en sobres. 
- Un momento, un momento, ¿Te refieres a un partido político que no ha castigado ninguna acción del franquismo, cuyo fundador fue uno de los ministros de Franco.
- Bueno, bueno, ¿Y el PSOE y los ERES qué?
- ¿Te refieres a ese PSOE que va de la mano del PP y de cuyos miembros muchos padres fueron cargos franquistas?
- Bueno, bueno. Lo que yo te diga: el problema es la democracia, que nos hace confundir con libertad con libertinaje.
- Sí, debe ser eso, sí.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Entrevista con Alfredo Pérez Rubalcaba

- Buenas tardes, nos alegra que nos atienda después de la Conferencia sobre la renovación del partido. 
- ¿De qué partido?
- Señor Rubalcaba, del PSOE, de su partido.
- Ah, sí, de mi partido, verdad, de mi partido. 
- Ha dicho usted, cuando terminaba, que el PSOE había vuelto. ¿Se había ido alguna vez?
- No, no, pero la gente parece habernos olvidado, haber olvidado que somos la alternativa real a un partido de derechas, el PP.
- Sí, es bueno que nos lo aclare.
- Ya sabe, la crisis, que nos llevó a tomar medidas que no queríamos. 
- Hablando así parece el presidente del Partido Popular.
- Bueno, nada más lejos de la realidad. Hay muchas cosas que nos diferencian. 
- Entonces, ¿sería tan amable de explicarnos por qué no han permitido preguntas de periodistas en estos días?
- Ya sabe, nosotros no nos debemos al periodismo, nos debemos a las personas que nos votan. Aunque, al ritmo que vamos, pronto bastará con una habitación para reunirlos a todos. De ahí la tan necesaria renovación.
- Entonces, ¿por qué las apariciones en plasma? Se trata, usted lo ha dicho, de que la gente los diferencie del PP.
- Perdone, perdone, pero las diferencias son enormes. Rajoy utilizó ese recurso para defenderse de ser un criminal. Nosotros lo usamos como recursos para llegar a menos gente.
- Pero los periodistas, las preguntas, podrían darles más publicidad.
- Se lo repito: no nos debemos a los periodistas sino a nuestros votantes. 
- Dice que no es para defenderse de presuntas ilegalidades. ¿Y los ERES?
- Los ERES, los ERES. Ahí lo tiene: renovación total en el PSOE porque queremos que la gente sepa que somos un partido limpio. Además, fueron los sindicatos; nosotros lo estamos solucionando. 
- Dice que el PSOE se ha renovado. ¿Griñán, Chaves han abandonado?
- No, no, es obvio que no pero está claro que no lo han hecho porque han hecho mucho por Andalucía. Además, la juez está siendo totalmente injusta. 
- Bien, dice que PP y PSOE son diferentes pero han llegado a un pacto para para la renovación del CGPJ. ¿Podría explicarlo?
- Es obvio. La justicia está siempre por encima de la política, siempre. 
- Pero si acaba de decir que la juez está siendo injusta con...
- Se lo repito: la justicia está siempre por encima de la política, siempre. 
- ¿Y los ciudadanos por encima de la política?
- Siempre, los ciudadanos siempre están por encima de la política. 
- Entonces, ¿por qué pactaron cambiar el artículo 135 de la Constitución con el PP?
- Está claro, los españoles están por encima de la política, pero España, España siempre está por encima de los españoles. Y por encima de PP y PSOE, dos partidos tan diferentes. Además, fue la crisis.
- Bien, sigamos con la renovación. Planean la derogación de los acuerdos con la Santa Sede. ¿Por qué no lo hicieron cuando gobernaban?
- La crisis.
- Pero...
- Laicismo, siempre, es respeto a todas las creencias. Y la religión, que también merece respeto, pero ya no puede organizar a la sociedad. Ya no. Basta de instituciones caducas. 
- Dicen que son republicanos pero tienen que ser monárquicos. ¿Por qué?
- La crisis. No es tiempo para cambios inciertos y este es el mejor de los sistemas: un rey.
- Pero la conferencia de su partido ha sido precisamente para cambiar las cosas, para cambiar el sistema.
- Sí, sí, pero vayamos poco a poco, que el cambio, si es brusco, no es bueno.
- Bien. Para ese cambio, las primarias, imaginamos, son necesarias. 
- Claro, claro: votar de forma directa para obtener cuánto deseamos. 
- Bien, bien. ¿Se podrá votar al secretario general mediante primarias?
- El cambio, si es tan brusco, no es bueno. Hemos vuelto, claro, y no queremos que nos echen tan pronto.
- ¿Cómo dice?
- Nada, nada. Le comentaba que obligaremos a nuestros cargos a tener un único sueldo, a dimitir si son imputados y a hacer públicas su renta.
- Y, ¿por qué no lo hacen ya?
- Obligaremos, he dicho, obligaremos. Es de lo que hemos hablado en este fin de semana: del futuro. El presente es otro. Y, además, recuperamos todos los derechos sociales que los españoles han perdido. Todos: la Educación Pública, la Sanidad Pública, todos, las pensiones, todos.
- ¿No es cierto que muchos derechos sociales se perdieron al cambiar el artículo 135 de la Constitución?
- La crisis, ya sabe. Y España, que está antes que los españoles. España, siempre. Somos socialistas, no nacionalistas. España, siempre España.
- Pero le preguntábamos por la pérdida de derechos sociales...
- Somos socialistas. Sabemos lo que queremos hacer y lo que los ciudadanos esperan que hagamos. Salgamos ahí fuera y hagámoslo.
- ¿No le parecen palabras muy cercanas a las de Mariano Rajoy cuando decía Sabemos lo que hay que hacer y lo vamos a hacer...?
- Para nada. Él se refería a los bancos y nosotros al pueblo español. 
- Resultan muy cercanas, diría...
- Para nada. Sabemos lo que queremos hacer y lo que los ciudadanos esperan que hagamos. Salgamos ahí fuera y hagámoslo. 
- ¿Quiénes?
- Usted. Yo. El PSOE. Porque somos el PSOE y hemos vuelto. Y estamos con la gente de la calle. Tenemos que salir, demostrarlo, demostrar que estamos con los ciudadanos, salir a las calles.
- ¿Y si los apedrean ?


sábado, 9 de noviembre de 2013

Parole per Viky

Feliz cumpleaños, Viky
 
Hay calles al otro lado del mundo de las que no se sabe nada, excepto las personas. Gente, no nunca gente. Sobra gente, faltan personas. Hay personas que llevan los mismos zapatos, a veces, van descalzos y han dejado en las sombras de tus sábanas alguna caricia, algún calcetín, algún abrazo, alguna lágrima a medias sabiendo que volvías, sabiendo que volvía. El mundo es ancho y ajeno, estrecho y cercano a veces. Basta una llamada de teléfono, una voz en nuestra voz, solo para nosotros aunque sean diez minutos, aunque no sea tiempo. Y la vida, desde el principio es separarse, pero hay vida en los reencuentros, hay momentos para vernos, instantes para verse, y la vida, la vida sigue, apenas un mes un año una vida en el sur para volver al inglés, para volver a la lluvia, y es estar lejos, lejos de uno mismo y lejos de otros, lejos. Lejos del sol que aparece apagado en tus meses. Queda lluvia, en los pantalones, en las manos, en las baldosas, lluvia derramándose sobre tu mundo, sobre tus días, queda lluvia a todas horas y lejos el sol en todos los relojes. El sol apagado que te apaga hasta volver, volver al sur. Sin sol, también la vida, también la vida existe, también hay pasajeros desterrados de Madrid, de aceras repletas de gritos y basura, pasajeros desterrados que aparecen en otras aceras y cantan a la vida, al amor, a la derrota, al asombro cotidiano de estar vivos, pasajeros felices de conocer que hay personas que dan lugar a otro camino, pasajeros que viven con té aunque, también, también, no ahora, tal vez después, digan sí, gracias por el chocolate, gracias por escucharme, y quédate, quédate un poco más si te gusta, quédate sin más, solo son palabras y una guitarra y el deseo de saber que hay personas que sí, que existen, aunque haya gente que diga no, ir, por qué, el camino es otro, ese no es el tuyo, tú, tú que estás con alguien, pero hay mundos que no son solo de una persona ni de una sola voz, ciudades a cuatro manos, a ocho, a miles que se unen para hacer de las esquinas un lugar más agradable y tienen sillas para todo aquel que llega a disfrutar de un momento, de una mirada, de una pausa en unas calles que no descansan nunca. Es tan solo la vida, derramándose, en una galleta, en una taza de chocolate, en una llamada, entre dos, a miles de kilómetros de distancia, es una voz al otro lado del teléfono que saluda a otra voz, es tan solo las huellas de una vida que se encuentra en el camino y hace que nuestro camino sea otro, es tan solo la vida, haciéndonos más frágiles, más frágilmente irrompibles, haciéndonos crecer, haciéndonos sabernos a nosotros mismos. Y a los demás. Y olvidarnos. De nosotros. De los demás. Es tan solo la vida, con sol, sin sol, con voces, en silencio, desparramándose. Y así son tus dedos.

jueves, 24 de octubre de 2013

Tiempo entre clases

A Laura González y a mi tutor, Juan Cañadas

Llueve. Llueve en Peñarroya-Pueblonuevo. Un mal día para salir a la calle y decir no, decir no a tantas cosas, decir no a casi todo. Hace mucho que no hablamos, o tal vez hablamos hace poco. La Educación, ya sabes, es cosa de clases, sillas, mesas, algún bolígrafo y, sí, alumnos, y también, por qué no decirlo, profesores, maestros. La Educación, ya sabes, el derecho, el deber, más bien, de no enseñar contenidos a alumnos, que también pero, por encima de todo, de educar ciudadanos, de obligarlos a ejercer un pensamiento crítico, tan olvidado a veces. No, no queremos que piensen como nosotros, queremos que piensen, sin más. Y sean capaces de comprender que el pensamiento es básico. Todo lo demás sobra, todo lo demás es accesorio. Nos tratas como seres humanos, nos haces pensar, por eso te sigo llamando profe, dijiste. Ha pasado tiempo, ehh. Y, desde entonces, parece que hay tantas palabras que han cambiado: crisis por estafa, competitividad por esclavitud, respeto por control y mando. No, no es eso. Nunca lo fue. No es la tranquilidad de tener a treinta alumnos en silencio durante una hora escuchándote. Jamás lo fue. Es el caos de sentir que los escuchamos, que tienen cosas que decir, es el caos de treinta mundos diferentes aunque te devoren en el proceso. Es el caos de saber que todo respeto se gana en el ejemplo, saber que puedes pedir a otros que luchen, que nunca se den por vencidos, aunque pierdan casi siempre si tú lo has hecho. No es llevar una camiseta que diga sí a la Escuela Pública en un día de huelga, ni lo es ni ha de serlo. Siempre fue otra cosa, ya sabes, la lucha de saber que no, no son los contenidos, que también en ocasiones, aunque tan tan alejados de tantos mundos personales, no es aprobar y suspender, no, nunca será clasificar. Educar, educar realmente siempre fue otra cosa. Es acercarte al entorno de tanto mundo personal y hacer saber que te interesa, pero que alrededor de ese entorno hay otros y también deben ser respetados, también deben ser comprendidos, y partir de ahí, de la realidad absoluta que nadie es más que nadie, que sí, que nadie es superior a nadie, pero tampoco inferior. Educar es la vida que pasa a cada instante. Hacer saber que el mundo ocurre y obligar a saberlo, que antes que no hay hecho aislado, y que estar en una clase, cerrada, a cal y canto, es cerrar la vida a tanta gente. Es bueno dejar abiertas las puertas de la clase por si a la vida le apetece pasar, por si hay problemas que quieren entrar en clase y debemos resolverlo. Escuchemos, escuchemos bien, y crezcamos a partir de ahí. Escuchemos cómo la lluvia cae en los zapatos de aquellos que hoy salen a las aceras porque el mundo debería ser otro, porque no quieren que estas clases sean sillas con dios, empresa y esclavismo. Escuchemos: es el mundo que pasa de la gente que realmente está viviendo, personas que se ensucian en un día con lluvia porque quieren otras sillas, otras mesas, otras clases, otra ciudad. Gente imprescindible que luchó y sigue luchando a pesar de años y derrotas, porque sí, porque sabe que cuanto nos queda son las batallas que presentamos, las lecciones que dejamos en otros si desfallecemos en algún momento para levantarnos después y que toda lucha sea otra de las huellas que dejamos en los ciudadanos, en las personas a las que estamos enseñando, de las que estamos aprendiendo. Gente imprescindible que vendrá, que ya llega, que ha llegado, que se detiene para hablar con cada niño, con cada niña, que piensa, por un momento, que el mundo es otro y otras las herramientas, para cambiar, sí, cambiar personas e intentar cambiar entornos, pequeñas partes del mundo donde quedan nuestras huellas y nada más. Y saber que sí hay luchas, calles que mejoran, no, no es por contenidos, no es por buscar una respuesta a una página en otra página, sino buscar en uno mismo, buscar en otros. Buscar en curiosidad siempre. Buscar belleza y encontrar dolor. Buscar dolor y encontrar belleza. Buscar pasos de otros para encontrar huellas de uno mismo. Buscar en los zapatos de uno mismo para encontrar tantas tantas tantas huellas de otros. Y pensar, en ocasiones, pero si no están haciendo nada en esa clase, excepto hablar, es lo único, un profesor, una maestra hablando con sus alumnos sin entender, ni un solo segundo, que no es más que la vida escuchándose a sí misma, oyendo cada lucha, cada batalla perdida, cada pensamiento a solas con otras voces, la vida escuchándose a sí misma en voces que han pasado y llegan, en un día como hoy, en el que el más rancio pasado sigue aferrándose a todas las cuerdas de un futuro que ya no les pertenece, a todas las cuerdas de un pasado que intentan resucitar, un ayer nada efímero y personas que salen a la lluvia para gritar que el tiempo que es otro, que hoy ya es mañana, y han dejado las aulas porque educar también, también y siempre es la calle, esa calle que por derecho nos pertenecerá y nos pertenece. Hoy es jueves, llueve y hace frío. Es día de huelga. Es la vida, que pasa en tantas manos, y nada más triste habría que no escucharla.

miércoles, 9 de octubre de 2013

El intransigente XIX


- Hey, cuánto tiempo.
- Sí que hace tiempo, sí.
- Y, ¿qué tal todo?
- Bien, bien, moderadamente satisfecho con el principio de curso.
- Coño, la palabra de moda. 
- ¿Cuál? ¿Principio de curso?
- No, no, moderadamente...
- Ah, sí. ¿Por?
- ¿No te has enterado? Ah, no, claro, que el señor es especial y no ve la tele, solo series y películas en versión original.
- Ah, sí, ¿por?
- Nada, dice Montoro que los salarios en este país no están bajando, sino que están moderando su subida. 
- Ah, a ver si es que no sabe leer los datos, que el informe PISA nos vuelve a dejar en muy mal lugar. Ni sabemos leer, ni sabemos interpretar datos, ni sabemos Matemáticas. 
- Vamos, que somos el sueño húmedo de todo grupo de psicópatas que se haga pasar por gobierno. 
- Visto así, tienes toda la razón. Además, son el ejemplo paradigmático. Báñez se alegra de que el paro haya bajado con un 26 % de desempleo; Montoro dice esas barbaridades; Rajoy dice que la economía va a encontrar la luz al final del túnel el año que viene; Soria dice que para arreglar el timo de la luz hay que cobrar el sol; y así y así.
- Está claro que no saben leer. O leen lo que quieren. 
- O solo leen el Marca. 
- También. Bueno, ¿para qué leer si tienen asesores que lo hacen por ellos?
- Ya, ya, pero muchos asesores no tienen el Graduado Escolar, eh.
- Vamos, competencia digital, que se llama. 
- ¿Competencia digital?
- Sí, sí, que los han puesto a dedos. Así que imagina. No saben leer y les lee gente que no sabe leer. ¿Qué tenemos?
- Un país de catetos que cree que PPPSOE es, cada cuatro años, la solución a todos nuestros problemas.

martes, 24 de septiembre de 2013

Una de las Españas

Cuando vinieron a por las eléctricas, nos dejaron a oscuras, porque  solo éramos ciudadanos; cuando vinieron por los bancos,  no recibimos dinero porque solo éramos pueblo; cuando vinieron a por las inmobiliarias, no nos aplicaron quitas a la deuda porque nosotros vivíamos en la calle; cuando vinieron a por la Iglesia, no nos educaron porque todos los dioses nos habían abandonado. Y nunca nunca nunca nadie vino a buscarnos.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Vida como caos

Para Charo Rodríguez

Dos Hermanas. Herrera. Peñarroya-Pueblonuevo. Palma del Río. Grazalema. Sevilla. Córdoba. Cádiz. Niños y adultos. Mañana y tarde. Cerca y lejos. Volver a la rutina de ser uno y uno nosotros. Volver a la rutina de ser uno y uno tú y yo a distancia. Volver a la rutina de ser palabras de lunes a viernes alguna semana. Habitarnos. Habitar ciudades dentro de ciudades y aulas que han sido nuestra casa. Volver a un rincón del mundo y saber que hay huellas de ti en algunos dedos, en alguna pupila. Y escuchar: pues, sí, ella era más buena. Volver a rutina de un patio que visitaste y alguna tarde te recuerda: era de noche y te paseaban las estrellas. Miro al cielo y la noche se hace mapa, el mapa tiene tus ojos. Por un momento, descansa el mundo, por un momento, en paz con el universo, por un momento. Un instante después, la vida sigue, la vida mancha, deja tinta en los dedos y se hace párrafo. Caminan algunas calles que todavía no se han levantado, desnudas de aceras en las que tú dejaste tus pasos. Olvido el mundo entonces, la lucha, y busco tus huellas en los adoquines: es más dulce el camino. Es largo el camino. Un tren, un autobús o viceversa. No, no es todavía tu casa. No, no es todavía tu cama. No, no están todavía tus pies cansados y la luna en espera. El sol nos calma. No, no es todavía tu cama. Una cama con colchón que espera a dos personas. Rojo. Colorados. Anaranjada. Una mujer que se hace paredes de una casa sin ventanas en las que hay sol a todas horas. Luz. Un poco de luz. Y más luz, a veces, de tarde, caminando a la misma hora, en lugares diferentes. Un tiempo difícil entre bolsillos que llevan vacíos mucho tiempo. Hay tardes en que alguien mete su mano en ellos y encuentra alguna historia, alguna palabra tierna con la que calmar a algún sillón que no deja de moverse en los muslos, tiempo entre bolsillos. Otra vez en muchos sitios, otra vez en rincones diferentes. Otra vez son los dedos los que buscan restos de un cuerpo en un vaso y encuentran restos de tus labios en una copa. Estás. Y no estás. Estás. Aunque no estás. Estás en todos sitios. Estás y eres.

viernes, 23 de agosto de 2013

Últimas tardes

 Para Laura González
- Hola, profe.
- Hola, pequeñita.
- ¿Qué tal todo, profe?
- Bien, todo bien, hasta enamorado. Un verano tranquilo, diría yo.

- Qué bien. Yo también. Y dentro de nada, en Granada. 
- Eso sí que es una ciudad, y no Algeciras. 
- Profe, no empecemos. Algeciras es genial, es más, es el sitio en que nací. Y, de paso, Wert es un bastardo.
- Bueno, bueno...
- ¿Wert es un bastardo?
- Quiero decir que no solo él. Wert y los demás, niños católicos de papá que creen que el dinero es inteligencia. Y la inteligencia es catolicismo. Pero, ¿por qué esta vez?
- Buff, si vieras los requisitos para las becas. Si fueran los requisitos para ser ministro ninguno de ellos habría pasado de concejal de pueblo. O sí, habrían comprado los requisitos, claro.
- Qué país más triste, de verdad, si fuéramos el país de Colliure...
- ¿El país de Colliure?
- Sí, sí, el de Colliure. El de Antonio Machado, Lorca, y todas esas personas anónimas que creyeron en una tierra mejor. Habríamos sido grandes. No sé si grandes, pero seguro que mejores. Pero tenemos...
- ¿Qué tenemos, profe?
- Tenemos lo que merecemos. Y lo que no merecemos, imagino. La tierra de las cunetas. Todo aquello que pudo ser mejor, todos aquellos que pudieron hacernos mejor, tuvieron que huir o acabar tirados al lado de unas carreteras que llevaron a la nada. Y allí seguimos, en la nada más absoluta. Y de la nada más absoluta alcanzaremos las más altas cotas de miseria.
- Lo que se dice todo un cambio, sí, profe.
- Bueno, tampoco tenemos que darnos por derrotados. Perdimos la guerra, perdimos la paz. 
- Sí, sí que te veo animado, profe. 
- Algún día cambiará. Estamos hasta obteniendo pequeñas victorias, pequeñas, pero victorias. Además, uno no debe cambiar grandes lugares sino los rincones más pequeños. Entonces el cambio será más profundo.
- ¿Y si esos rincones nos hacen daño, profe?
- ¿Cómo?
- Imagina. Queremos cambiarlos, pero las personas que pueblan esos rincones que nos hacen daño, que nos dicen que no valemos la pena. ¿Merece la pena?
- Sinceramente, no tengo ni idea. Solo sé que debemos hacerlo. Sería muy triste hacer algo en función de la respuesta de los demás, sobre todo, porque no sabes si van a responder bien, si van a responder siquiera. Uno hace lo que puede. 
- Sí, uno hace lo que puede, profe, pero duele, y duele mucho, porque encuentras gente y no te merece la pena. Y duele. Duele mucho. Sobre todo, si te hacen más pequeña, más insegura, hacen que los espejos sean difíciles.
- No sé, a veces es bueno no mirarse en los espejos, sino en los demás. Si, hay un montón de gente que es imbécil, pero hay personas que nos devuelven lo mejor de nosotros mismos. Por ellos sí merecen la pena.
- Ya. Pero son pocos y, a veces, están lejos. Y eso no es una solución. Yo quiero saber si merece la pena. 
- Es que no sé si merece la pena, pequeñita. Solo sé que si el daño te lo han hecho a ti, es mejor no provocar ese daño. Si no, han ganado los demás. Es como dices, el PP y su banda de psicópatas nos ha jodido la vida así que vamos a jodérsela a ellos. No funciona así. 
- O sí. 
- O sí. A saber. Es que a veces las apariencias engañan. Y uno creo que los besos son mejores en las bodas. 
- Pero hay besos que son mejores en una estación de tren que en una boda. 
- Sí, mucho mejor. Porque saben a vida, a sorpresa, a la esperanza de volver a ver a alguien. Y no a rutina. La rutina de haber convertido una relación en papel.
- La rutina es terrible siempre. 
- Pero imagino que la necesitamos, para saber que es lo bueno que tenemos en nuestra vida. 
- Y lo bueno en mi caso es Granada. Y el día en día en Granada. 
- Y muchas cosas más, pequeña, seguro.
- Por ahora me quedo con Granada. Y con besos en estaciones de tren.

miércoles, 31 de julio de 2013

El presidente que nunca estuvo allí VII

Buenos días, buenos días,

posiblemente me recuerden de comparecencias anteriores como, bueno, no, posiblemente no, porque hace tiempo que no estoy en este lugar, claro, tanto trabajar por España, así que era hora de volver, porque la verdad y yo, somos uno, pero antes, quisiera dirigirme a la cámara y al presidente del gobierno, perdón, perdón, que soy yo, no vosotros, no vosotros, yo, si es que tanto trabajar pensando en España hace que me olvide de mí, y de los españoles, y vengo a hablar, señores, a hablar, a contar la verdad, y no vía plasma, y no vía dvd, y no vía y ya tal, y sí a los periodistas, bueno, no, a los periodistas, no, que me han dicho que hacen preguntas y que tendría que contestarlas y todo, yo, que soy presidente del gobierno, yo, contestar preguntas, y vengo a hablar de B, de Bárc, de la economía en B, señores, de esa economía en la que nos hundió el PSOE, y que nosotros estamos convirtiendo en A, y, claro, no me puedo dar un diez, porque sería pecar de prepotente, y eso hasta ahora solo lo ha hecho la Iglesia, que me lo ha dicho Monseñor Rouco, señor Rajoy, tiene usted un diez, y es obvio, porque nosotros, nosotros somos españoles de bien, españoles de buena familia, la mayoría, podríamos decir, la mayoría silenciosa: ténganlo claro, por mucho que nos pregunten, a Arenas, a mí, a Cospedal, no decimos nada, porque somos la mayoría silenciosa, esa que se sienta en casa y ve la tele y, bueno, se fuma un puro mientras ve la tele y creo, por los datos de la EPA, que cada vez más gente puede fumarse un puro, cada vez más, sobre todo, en verano, porque el país, por fin, está saliendo en el agujero en el que le había metido todos ustedes.Y, claro, no me puedo poner un diez, pero está claro que sí un seis y medio o más, así que tendría derecho a beca, algo de lo más normal, viendo que he arreglado la Educación. Piénsenlo bien: quería que todos los españoles fuesen tan inteligentes como yo y ahí lo tienen, la mayoría no van a saber ni escribir ni leer su propia letra. Y para qué. Luego firma uno un pacto por la conservación de la Sanidad y ahí me tienen, como no sé lo que he escrito, pues a privatizar que ya saben que es gerundio. Y se me acusa, no, perdón, se nos acusa de que no hay trabajo pero en verano, este verano, ya hay más trabajo gracias a Fátima Báñez y su Virgen del Rocío, más trabajo, como dios manda, trabajo digno, digno de países tercermundistas al alcance de nuestra mano, por ejemplo, China. Un país con el que podremos compararnos en poco tiempo, ténganlo claro: sin libertad, sin democracia, pero también con cosas, esclavitud, sueldos míseros, un país con casinos, pero sin furcias, que ya saben que somos católicos de bien y vamos a misa hasta en funerales que a lo mejor ni tenían que serlo. Y aquí, lamentablemente, hay gente que nos acusa, porque no quieren ver que sí se puede, que estamos saliendo del hoyo y que ya hay brotes verdes, a no ser que estén en la costa, que entonces los masacramos, que esto no es una república bananera. Por favor, que nuestros abuelos hicieron todo lo posible para que siguiera siendo una monarquía, una monarquía y un tiempo de paz de casi cuarenta años que ahora nos quieren quitar porque dicen que hay sobres, porque se debe echar cuenta a un hombre que es un criminal. ¡Ni que hubiera trabajado para nosotros treinta años! Un hombre al que le escribí algún sms y a cuya mujer ayudé para que no pasara un mal trato. Soy un hombre de bien, señores, de bien. ¿Quién no ayuda a su familia? ¿Quién no ayuda a sus amigas? Además, registrador, señores, registrador. ¿Quién no registra esta ayuda en sobres? En sobres, claro, porque los sobres sirven para registrar, para registrar, esa es su única función. Tenga fe, como la tengo yo, como la tiene Gallardón, como la tiene Cospedal, fe, digna de personas católicas de bien que nunca han pecado y que creen que el futuro se debe a las reformas, sí, a esas reformas que acepta la mayoría silenciosa, reformar España, a costa de los, bueno, de los españoles, pero los españoles de bien lo aceptan porque saben que la casta, perdón, la patria es mucho más grande que ellos. Y aquellos, aquellos que critican que no hayamos hecho nada contra la corrupción se equivocan por completo ya que nosotros, señores, nosotros hemos creado una comisión y, es más, solo se ha reunido una vez en estos meses porque sabemos que la corrupción no existe, es solo lo que nosotros llamamos rutina, señores, rutina, apropiarnos de lugares como comunes como justicia, periódicos, política, para hacerle saber al mundo que nosotros somos los honestos y si la realidad no es lo que nosotros pensamos que debe ser, pues ya saben, la cambiamos, la convertimos a nuestra realidad, porque nosotros somos los honestos, porque nosotros somos los honrados, como se dice en todos esos sobres: gracias por tanta honradez. Somos los honrados, los honestos, nosotros. Ustedes solo quieren hacerle daño a este país, criticar que estamos saliendo que sí se puede, ustedes son el enemigo. Y nosotros somos el bien, nosotros somos la Marca España. Como dios manda.

martes, 30 de julio de 2013

El intransigente nazareno

Para Lola Palacios, Fran G. Parejo y Sorel

- Hey, cuánto tiempo.
- Sí que hace tiempo, sí.
- Y, ¿Qué tal todo?
- Pues he vuelto a mi ciudad, así que imagina.
- ¿A Dos Hermanas?
- Sí, sí, a Dos Hermanas, una ciudad para vivir.
- Y, ¿qué tal todo?
- Bien, bien. Descubriendo que tontos hay en todas las esferas.
- Será en todas partes, ¿no?

- No, no, me refiero a todas las esferas del PP. Si en la cúspide tienes a Rajoy, en las esferas más pequeñas también están. 
- Vamos, que son iguales.
- Sí, igual de tontos en la cúspide o en las bases. 
- ¿Y eso?
- Nada, alguno de ellos, que dice que es mejor no contratar a gente de izquierdas o afiliada a sindicatos. Te pueden hasta hundir la empresa, explica.
- Bufff, si no me confundo, escribir eso es hasta delito. 
- Creo que sí. Pero, vamos, ya ha dicho que no lo ha dicho él, sino que ha cortado y pegado.
- Vamos, que ha cometido un doble delito. Porque se ha apropiado de un texto sin permiso.
-  Y ¿qué ha hecho al final?
- Pues exactamente lo mismo que su jefe. 
- ¿Dar la cara? No me digas.
- No, no. He dicho exactamente igual que su jefe. Se ha quitado del medio, así que ha borrado sus cuentas en facebook y twitter.
- Y, claro, no podía decir que no había entendido su propia letra y que se había equivocado al leer. Como está mecanografiada...
- Pues no, la verdad es que no. Bueno, por lo menos ya dice que sí se puede y que la economía va a ir ya muy bien.
- Un momento. No quiere nada de los de izquierda pero se apropia de sus lemas. ¿Es que la derecha no tiene ninguno interesante? Y eso de que la economía va bien...
- Ir, va un poco mejor, según la EPA.
- Ya, ya, es verano, somos un país de servicios turísticos. Dos y dos son cuatro. 
- Lo que tú has dicho ahora mismo es lo que dice el INE.
- Cuántas siglas, ¿no? Pareces el ABC.
- A ver, a ver septiembre. A ver si no descubrimos otra vez que, como el PP, 
España tiene una economía en A y otra en B.
- ¿Cómo?
- Sí, una economía en A para banqueros, iglesia, miembros del PP con sobres, constructores, eléctricas y otra en B para todos los españoles.
- Buffff, vamos una economía en blanco y otra en negro, negrísimo para el resto de los españoles.

martes, 16 de julio de 2013

Razones por las que creer a Rajoy y no a Bárcenas

"Se piensa que el fuel está aún enfriándose, salen unos pequeños hilitos, los que se han visto, hay en concreto cuatro regueros que se han solidificado con aspectos de plastilina en estiramiento vertical. Debe salir de alguna de las grietas".  5 de diciembre de 2002.

 "Tanto el laicismo como los fundamentalismos religiosos son enemigos de la libertad y, si logran imponerse, conducen inexorablemente al totalitarismo". 18 de julio de 2006. 

  "Para ser presidente del Gobierno deberían exigir algo más que ser mayor de 18 años y ser español" 16 de enero de 2007.

"Carlos Fabra es un político y persona ejemplar". 11 de julio de 2008.

 " (Camps)Es un extraordinario dirigente, un político honrado que está en indefensión porque no sabe si se le acusa de algo [...]. Tiene mi pleno apoyo" 19 de febrero de 2009.


 "Nadie podrá probar (que Luis Bárcenas y Gerardo Galeote) que no son inocentes". 2 de abril de 2009.

"Cuando yo gobierne bajará el paro".  10 de enero de 2010.


 "No es el momento de bajar el IRPF. Hay que bajar el IVA y recortar el impuesto de sociedades en cinco puntos a las pymes". 10 de enero de 2010.

"Aceptamos [la baja de Matas]. Le deseamos lo mejor, que se defienda y, si puede, demuestre su inocencia". 29 de marzo de 2010.

"No tocaré ni Sanidad ni Educación". 4 de noviembre de 2011.

 "No pienso dar ni un solo euro de dinero publico a los bancos". 7 de noviembre de 2011.

"No congelaré las pensiones". 7 de noviembre de 2011.

"Aquí un presidente del Gobierno que va a dar la cara y no se va a esconder". 10 de enero de 2012.

"El Gobierno no va a crear un banco malo"10 de enero de 2012.

"Me voy (a ver el fútbol) porque la selección lo merece y porque el asunto está resuelto. Si la situación no estuviera resuelta, no iría."  10 de junio de 2012.

 “Hemos vivido del crédito y estas cifras son ahora mismo el principal problema de este país. Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades”. 2 de agosto de 2012.

 "No aceptaré imposiciones de la UE en políticas concretas que tiene que tomar el Gobierno”. 10 de septiembre de 2012.

"Si hay algo que no tocaré son las pensiones, porque el pensionista es la persona más vulnerable". 10 de septiembre de 2012.

"La reforma laboral ha funcionado muy bien. Es una buena reforma, que traerá crecimiento". 10 de septiembre de 2012.
"It is very difficult todo esto". 24 de noviembre de 2012.
"Todos los españoles, nos hayan votado o no, tienen derecho a recibir la seguridad de que les gobiernan personas honradas e íntegras". 2 de febrero de 2013.
 "Todo lo que se refiere a mí y a los compañeros de partido que figuran allí no es cierto, salvo alguna cosa que es lo que han publicado los medios de comunicación." 4 de febrero de 2013.

"La segunda ya tal". 28 de junio de 2013.

lunes, 15 de julio de 2013

El intransigente XVIII

Para Lola Palacios
- Hey, cuánto tiempo.
- Sí que hace tiempo, sí...
- Y, ¿qué tal todo?
- ¿De verdad quieres que te conteste?
- Coño, algo habrá bueno, ¿no? Vamos, digo yo.

- Joder, que un delincuente tenga cogido por los huevos a todo un presidente del gobierno. Dime qué tiene de bueno, anda.
- Ya estamos. Creo que exageras. Y mucho. ¿Por qué creer a un delincuente y no a todo un presidente del gobierno? Ni que tuviera pruebas. 
- La verdad es que sí tiene razón. Cómo no creer a Rajoy. Dijo: no recortaremos ni en Educación ni en Sanidad y, mira, ahí tienes a los hijos de los pobres, estudiando. Y ahí tienes a los inmigrantes...
- ¿Dónde?
- Volviendo a sus países después de que esta gentuza esté convirtiendo a este en un país de mierda...
- Tampoco hay que ponerse así, eh. Ya sabes que ahora hay menos dinero, y claro.
- Joder, tan poco dinero no habrá que ellos lo tienen en A y en B. En blanco y negro. 
- Bueno, bueno. No lo tengo yo claro. Ni que hubiera pruebas. 
- Bárcenas se las ha presentado hoy mismo al juez Ruz. El recibí por un cobro ilegal de 200.000 euros. 
- Bueno, bueno, pero Bárcenas es un delincuente, así que habrá que ver qué validez tienen esas pruebas. 
- Ya ya. Serán supuestas, claro, como los sms que se enviaban Rajoy y Bárcenas. 
- Claro que son supuestos. Y ya sabes que si fueran reales, prueban que Bárcenas no pudo chantajear al gobierno. 
- La verdad es que tienes razón. Poca gente puede chantajear al gobierno.
- ¿Ves?
- Salvo la Iglesia, empresarios, Europa, el FMI. Perdón, perdón, que no chantajean, solo aconsejan. 
- Ya empezamos. Pues hoy mismo va a dar una rueda de prensa. 
- Pero, ¿en dvd, en plasma, en playmobil, en simulado en diferido?
- Eh eh. Comete errores, va aprendiendo. Y hoy ha dado una rueda de prensa. 
- Sí, como los sueldos del PP. En B.
- ¿En B?
- Sí, coño, en B. Preguntas pactadas en sobres con respuesta leída. Y sabes lo qué más me sorprende.
- ¿El qué?
- Que este inútil de criminal que tenemos como presidente sabe leer. 
- ¿Por qué no va a saber leer si ha llegado hasta dónde ha llegado?
- Es fácil: porque como dice que entiende su propia letra. Y, por lo visto, tampoco entiende ni su propia inteligencia ni su propia honradez. Bueno, o no las entiende. O como la letra o los sueldos, claro, están en negro. 

lunes, 8 de julio de 2013

El presidente que nunca estuvo allí VI

Buenas noches,

posiblemente me recuerden de plasmas anteriores, hilillos diversos, programas electorales simulados y promesas electorales en diferido. Vengo aquí para decirles, que para decirles, para afirmar con rotundidad que todo es falso salvo alguna cosa y ya tal. Vengo, ya lo saben, como siempre, a hacerles más fácil la vida, tanto mis acólitos como yo, claro, a hacerles más fácil la vida y más habitable el país. Sí, el país. Es cierto, ya lo saben, que España no va bien, no, pero irá mejor, ya lo saben, en 2.015 irá mejor, seguro. ¿Y los españoles? España, señores, nuestra querida y amada patria irá mejor, no lo duden. ¿Y los españoles? La segunda ya tal. Imaginen, uno debe salir a hablar, a decir lo que piensa, que si no, luego nos defiende un tal Marhuenda y, claro, el ridículo es mayúsculos. Y hablo de todo, señores, de todo. De un tal, B con la A con la R, Bar; C con la E, CE; N con la A con la S, NAS; todo junto, y deletreado con tranquilidad da Por fin llegó el verano, a qué sí. O no. A saber; a veces, se me hace difícil entender mi propia letra; otra, nuestro programa electoral; por favor, si hasta aparece una cosa que se llama trabajadores y Cospedal con un palestino, cómo para no querernos. Cospedal, qué gran mujer: a veces, habla y la gente ni se acuerda de que yo soy presidente, que lo soy. Pregunten, pregunten a Obama por mi poder, bueno a Obama, mejor no; pregunten, pregunten a Merkel por mi poder, no, no a ella tampoco; pregunten a la CEOE,bueno, mejor no; o a Rouco, no, no otro tal que no, pero pregunten, pregunten que ya les dirá alguien que mando yo, yo, y solo yo. Bueno, y un tal Aznar a veces, que me puso a dedo, como hacen los grandes: Franco al rey; Aznar a mí, procesos que hacen de España el país que es, claro, ese gran país. ¿Y los españoles? Señores, les he dicho que ya tal.
 Imaginen, imaginen, nosotros haciendo un striptease, no, mejor no imaginen, que la verdad desnuda nunca lleva a nada, pero recuerden, como ha dicho hoy María Dolores de Cospedal que las mentiras no se documentan, no, y si lo ha dicho ella, no hay mentira posible, y cómo no creerla, cuando nos dijo que Bárcenas no trabajaba ya para nosotros y, bueno, mejor otro ejemplo, cuando nos dijo que Bárcenas era honrado y, buenooo, mejor otro ejemplo, cuando nos dijo que éramos el partido de los trabajadores y miren si lo somos, miren, que hemos puesto a una que no ha trabajado en su vida de ministra y, además, hemos eliminado los convenios colectivos para que la gente trabaje más por menos. ¿Ven? Lo hacemos todo por el trabajo, todo, bueno, y por los trabajadores. Todo, si hasta perdemos dinero al vivir de lo público, miren el pobre Arenas, más de dos millones de euros desde que ha estado ganando elecciones en Andalucía, bueno, ganando, ganando lo que se dice ganando, pero siempre ha sido el ganador moral, eh, el ganador moral y y ya se sabe que los andaluces son muy vagos así que normal que no quieran que mande sobre ellos un señorito que los va a hacer trabajar mucho, y es que ya se sabe, la gente del sur es peor como los niños de buena familia son más inteligentes que los de familia normal. Eso lo he leído yo en los libros, señores, en los libros. ¿En qué libros?, preguntan, pues en los libros de inteligencia B del PP; contabilidad B e inteligencia A y B, esos somos nosotros, señores, esos somos, el partido de los trabajadores, el partido de la transparencia, por favor, tanta tanta transparencia que somos invisibles para nuestro NO&DO, perdón, perdón, quise decir RTVE, esa cadena amiga de todos los trabajadores, bueno, de todos los españoles de bien, que seguro que los españoles antisistema ven la sexta y votan a partidos estrafalarios y no como nosotros, señores, un partido tan honrado y transparente que ya ha entregado sus cuentas a la Audiencia Nacional, cómo, cómo, que no lo hemos hecho, que un hacker ha publicado las cuentas, cómo... Primero, qué es un hacker, si es que es very difficult todo esto y tal y, segundo, ya tal, perdón, pero tengo que irme, que tengo que cambiarme de traje porque, porque... bueno, ya saben, también han pagado trajes en negro y, claro, hay que disfrutarlos, perdón, perdón, quiero decir tengo que irme, adiós, y España, España irá bien, pronto, viva España, y el vino, y viva la iglesia y la Virgen del Rocío, porque yo voy a rezar por ver si nos seguimos librando de esta. 
Buenas noches, no a todos, solo a los españoles de bien. Y ya saben: todo es falso... salvo alguna cosa. ¿A ver si adivinan cuál?

lunes, 17 de junio de 2013

Bajo las estrellas

Solo las estrellas nos vestían, tú y yo y una cama sin sábanas en la que pesaba hasta el suelo. Eran tus pechos luz de luna húmeda sobre mis manos, sed de carne que se deshizo en mis manos. Antes. Antes habían pasado muslos, un sujetador, unas bragas que dijeron descansar sobre las baldosas. Nada estaba frío salvo los azulejos. Habían pasado algún vestido, una noche en calma, palabras, silencios, mordiscos sobre un cuello cada vez más humedecido. Cuántas estrellas y nada más. Una luna pequeña y el deseo irrefrenable de unos labios que se perdían en los cráteres de unos pezones. Profundo el mundo entonces, profundo el deseo. Había pasado algún gemido, pequeño, breve, casi susurrado a una brisa alegre que peinaba los tobillos. Una brisa sin más era el mundo entonces. Una brisa sin más tú y yo entrelazados entre los dedos. Sudaban tus calles y cuanto yo quería era sumergirme en todos tus adoquines. Abrías tu boca a la madrugada, mordías mis labios, mordía tus labios, palpaban mis dientes tus cráteres, gemías a las ventanas de una casa con cristales. Tiempo para pasar, tiempo que recorrer, en tus rodillas, en tus piernas. Era el tiempo una noche con estrellas y cuerpos desnudos y tú una ciudad con río por el que navegar mi lengua y yo, yo y mi lengua. Adentro, muy adentro, se pierde mi hambre en tus olas y emergen de tus arenas mis raíces, orillas que en mis orillas en el mar se confunden. Adentro. Muy adentro. Ya dedos y lengua, ya un río de tierra que en el sexo de tu agua entra. Solo yo, río de tierra y hambre; solo tú, río de agua y sed, caudal único que se consume bajos todas las estrellas.


lunes, 3 de junio de 2013

Cosas que hacen que la vida merezca la pena III

Para Charo
Un lunes de diciembre en que escuché: anda, otra vez te encuentro; tu departamento de Lengua bien, pero no te juntes con este, que es gentuza. Un lunes de diciembre que no volvió a ser hasta el lunes siguiente. Una evaluación de diciembre en la que poco o nada tuvimos que decir. Un café de seis horas, con ventanales, y cena, y ron con coca-cola. Y sala de profesores. Un pueblo al límite de todos los pueblos con gente. Y con personas. Reírnos del veneno ajeno. En pequeñas cantidades. Y en grandes cantidades. En ingentes cantidades. La torpeza de no saber abrir una botella de vino. Cozze alla marinara a cuatro manos. Con perejil, y ajo, y vino blanco, y salsa de tomate. Y cuatro manos. Con cuchillo. Y cuchara. Y plato. No rendirse, nunca. Reunión para Coedujuegos. Y cumpleaños. Y páginas de un cómic todavía no leído. Y partes de un mordisco todavía no tomado. Sonrisas. Enormes sonrisas. Guardias de recreo bajo el sol. Un sillón de sala de profesores en compañía. La esquina. La misma esquina. Tu esquina. Un muro casi derribado. Y no rendirse, nunca. La inteligencia maliciosa de mujeres que tienen claro su camino. Autoestimas varias. Marcapáginas en italiano de un libro con páginas en blanco. Maus. Fines de semana en pueblo en compañía con palabras. Y silencios cómplices. Paseos por el Peñón con brisa en soledad. Desayunos con jamón, tomate, aceite. Y toda la tranquilidad del mundo en un bar con el que llega tarde al instituto. Llegar tarde a clase, alguna vez. Tanto tanto odio. Las charlas de ánimo y las broncas con las que no pensar, para que no pensara. Las segundas oportunidades. El mar en cualquier parte. Una noche de jueves de mayo y borrachera de la que no recuerdo nada. Ni una mano en mi boca. Ni mi boca en un brazo. Ni unos pies en un sillón. Ni un bocado en un brazo. Ni un poquito de limoncello. Ni un cambio de lugar y así a mi lado. Ni un quédate, quédate un poquito más, aquí en el sillón, conmigo. Ni un beso al aire, sí, sí, un beso al aire digno de un niño de cuatro años. Cafés con ron y coca cola en Osuna con estación de tren y tiempo. Un viaje a Sevilla con tarta de galleta de chocolate. Encontrarme a Gema y Paula, alumnas que nunca tuve, y olvidar la comida. Un viaje literario a Sevilla con Cervantes, Don Juan y barcas. Y un coche de policía del que salir sonriendo. Una tarde complicada de la que reírnos. Y mucho. Mucha mucha risa. Pasta a cuatro quesos. Y jamón extremeño. y un sofá en que vivieron imperturbables dos mujeres toda una tarde. Tarde de evaluaciones en las que pensar en notas. Y notas. Y no. Este no. Y no. Tan tan terca. Ensaladas de piña y remolacha delante de un televisor que apenas escuchamos. Rollitos de pollo al vino. La Granjuela. Y una cena a la que uno invita porque lo han invitado. La simpatía del dueño de un bar con pulpo a la gallega. Noches de primavera en un La Tertulia. El placer de habernos conocido. La historia de Gabo, Gabo el payaso; no, el payaso, no; Gabo, el escritor, sí, el escritor, un tal García Márquez. Y volver a Comala. Y volver a Macondo. Y volver al olor de las almendras amargas. Y volver a Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo.

lunes, 20 de mayo de 2013

El intransigente XVII

Para Adrián Rodríguez
- Hey cuánto tiempo.
- Sí que hace tiempo sí.
- Y, qué tal todo.
- Bufff, en este país. Qué se puede esperar.
- Vamos, un lunes optimista, por lo que veo.
- Peor fue el viernes, coño.
- Cómo estamoooosss. ¿Y eso?
- La LOMCE. Se aprobó la puñetera LOMCE.
- Qué país sí qué país. Una república bananera.
- Ni eso. Bananera lo que quieras. Pero República...
- Vale. Una monarquía bananera.
- Es que imagina. El que iba de torito bravo, no era más que el perrito fiel de los obispos. Lo del castigo me lo creo porque se tiene que flagelar cada noche. Si no, no me lo explico...
- ¿No te explicas el qué...?

- El daño que le está haciendo en la Educación. Pensará cada noche en ello, y se matará a latigazo. Por la mañana irá a confesarse, antes de ser ministro, y se borrarán los pecados, todos los pecados.
- Tendrás razón, imagino. Los obispos están en la gloria: si dicen que la Religión tiene hasta saber científico. 
- Sí, uno más uno son dios, no te jode. 
- Están con que debe tener la importancia que tenía antes: que sirva para evangelizar.
- Míralos ellos, PP e iglesia, nos van a dar religión e Historia juntas. 
- ¿E Historia?
- Pues claro: nos hacen creer en dios y nos envían siglos atrás en el tiempo. Ni el doctor Who, vamos...
- Sí, parece el programa electoral del PP para el presente y el futuro: que se jodan.
- Sí, que se jodan presente y futuro que aquí solo tenéis pasado.
- Pasado en blanco y negro. Y con grises.
- A ver si han ocultado el futuro en sobres. Y, claro, así, no hay quien lo encuentre.
- Buffffffffff, ya me has pegado tu lunes pepero, tu lunes con Wert. Me estoy deprimiendo.
- Coño, pues sí te deprimes, siempre puedes ir a una iglesia y rezar, que dicen que ayuda.
- Pero, pero ¿quién dice semejante gilipollez?
- La tele objetiva y neutral del PP.
- ¿Intereconomía?
- No, la otra: RTVE.
- Bufffffffffffffff, estamos rodeados. Rodeados por todas partes. ¿Alguna noticia buena?
- Sí, claro que sí. Me han nombrado Delegado de Estudiantes. Mira, a pesar de cabrones como Rajoy y Wert, uno intenta hacer lo que puede. 
- Adri, esa educación...
- Qué educación ni qué cojones si esos bastardos me la han recortado.
- Bueno, bueno, hay que centrarse. Felicidades por ser Delegado. Y dime, cómo lo has conseguido. 
- Cómo va a ser. Pues con sobres, con muchos sobres. 
- ¿Las notas, no?
- Ehhhhhhhhhhhhhhhh, sí las notas, sí, las notas. 

lunes, 13 de mayo de 2013

Algunas tardes

Para Laura González
- Doce días sin escribir...
- ¿Quieres decirme algo, pequeñita?
- Nada. Solo eso. Doce días sin escribir.

- Hey tengo una vida. He tenido una feria; estoy corrigiendo exámenes de Bachillerato, tengo familia. Tengo una vida, pequeñita.
- Ya, tienes una vida. Y tienes un blog. En el que llevas doce días sin escribir. 
- Ni un hola, qué tal, cómo te va la vida.
- Hola, profe.
- Pequeñita, llevo cinco o seis años sin darte clase y te lo digo siempre, tengo un nombre.
- Ya, ya. Profe, ¿sabes qué ha sido mi cumple hace poco?
- Hace nada, sí, el once, día que odio, como ya sabes.
- Y a mí me encanta, como tú también sabes.
- Espero que pasaras un día maravilloso, que te trataran de forma especial, vamos, como mereces. Y, bueno, que te regalaran alguna cosa.
- Algo me regalaron, sí, profe, y me trataron maravillosamente bien. La de gente que me felicitó por tuenti, facebook, twitter...
- Vamos, que no hubo uno que te felicitara en directo. 
- Pues claro que sí, profe, a mí me quieren en vivo. Y, hey, también en diferido. Si hasta mi hermano me llamó por teléfono para cantarme. 
- ¿El qué?
- Profe, sé el tipo de música que te gusta. No quiero que te tortures.
- Hey hey que tu gusto ha mejorado mucho desde que estás con Sami. Recuerdo cuando escuchabas los Sin Patria.
- Sin Patria, no, profe. Sin Banderas.
- Sin Patria, Sin banderas, qué más da. Es como decir franquistas o fascistas. Habrá diferencias pero la esencia es la misma.
- Profe, ¿hiciste huelga?
- Hey, no me hagas preguntas cuyas respuestas ya conoces. Una cosa es perder dinero, otra cosa es perder la dignidad. Mi dignidad no tiene precio. Es como lo que contaban en los años treinta...
- Bueno, ya está el abuelito contando batallitas jajajaja.
. Escúchame, anda. En los años veinte, o principios de los treinta, había un cacique ofreciendo dinero a quien votara al político que él quería; la cosa iba bien hasta que se encontró un jornalero que le tiró el dinero. Tenía claro, y así lo dijo el jornalero. "en mi hambre mando yo". Ainsssssss, cuánta gente así nos vendría bien, vamos, gente como tú.
- Profe, que yo no soy nadie, eh, solo una persona que es fiel a sí misma y a las cosas en las que cree. 
- Casi nada, pequeñita, casi nada. Que todavía recuerdo que algún profesor te dijo que si no te corregía el examen y tú le dijiste que no, que tú lo que querías era tu nota. Y ahí sigues, sin estar contaminada por el mundo, casi nada.
- Y yo la primera vez que te vi dije: no tiene autoridad y vamos a hacer lo que queramos con él. Y empezaste a darnos clase, y mira: no tenías autoridad e hicimos lo que quisimos contigo jajajaja.
- Pero bueno...
- Si es la verdad, profe. Y ahora, mira, cinco años después, y nos llevamos hasta bien. A veces. Por cierto, me han regalado cosas, sí, pero los mejores regalos han sido los menos materiales, claro.
- Imagino. Lo material está muy sobrevalorado. 
- SOBREvalorado. Ese es nuestro país, profe. 
- Bueno, hay personas extremadamente válidas, como te digo siempre, pero el sistema los devora. A ver cómo lo solucionas.
- Cambiando el sistema, profe, cambiando el sistema. Bueno, a lo que iba, me han regalado un fin de semana en la playa. Ahora que todavía no se puede construir a treinta metros aunque están en ello. Dentro de nada, uno no va a saber si está en la playa, en un bar o en el ático de un desierto. Pero, ahora, estar perdida allí, olvidar el mundo, sentir la brisa. Eso es vida, profe. 
- La verdad es que sí, vida en estado puro, sin aditivo alguno, sin tildes. 
- Y el otro regalo un tatuaje.
- Anda ella. 
- Un tatuaje con las notas de un violín. En la nuca a poder ser. Para que las notas me lleguen al cerebro y se paren en el corazón. 
- Mira, presentado así, es precioso.
- Sí, necesito recordar, profe, que hay cosas que el hombre ha hecho y son maravillosas. Hacen que la vida merezca la pena. Y yo sé tocar el violín; lo escucho, me hace olvidar el mundo, olvidar la gente y recordar que hay personas, personas que llevamos dentro y serán siempre una, a veces, una con nosotros. 
- Eso es precioso, pequeñita.
- Pues claro, profe, pues claro que es precioso. Eso es precioso, sobre todo, porque es verdad.

miércoles, 1 de mayo de 2013

El presidente que nunca estuvo allí V

Buenas tardes,

me llamo Mariano y tal vez me recuerden de programas anteriores, no, mejor no de programas, que por ahora el único programa que parece real en nuestros canales es de ajuste, no, mejor no ajuste, sí, sí, ajuste, recuerden, señores, señoritas, señoras de bien, de esas que no abortan y van a Londres a estudiar y comprar ropa, son ajustes, no recortes, ajustes, porque claro, ya estaba todo así cuando llegué. Y si uno llega y todo está mal, la culpa es de los demás, de esos partidos que derrocharon a manos llenas en algunas comunidades, comunidades que me odian y partidos que a lo mejor también aunque sean mi partido, piénsenlo, piénselo por un momento, aunque claro, no sé yo si pensar es propio de por aquí que nos votaron diez millones, diez millones de personas, lo pienso y no me da un orgasmo porque soy católico confeso y debería entonces flagelarme y yo soy bueno y honesto y estoy con la gente, y bueno, a veces también estoy con los sobres, pero no, yo no estoy con los sobres, los sobres están conmigo. Uno de mayo ya, señores, uno de mayo, y nosotros tenemos que celebrarlo porque somos el partido de los trabajadores, sí, de los trabajadores, lo digo con la boca llena de los trabajadores, aunque sea de los pocos que van quedando y parezca que muchos de ellos pertenecen a la familia. Es que hay que decirlo todo: con nosotros todo queda en familia. Como dios manda. Y, sí, he dicho a Alemania, perdón, a la UE, que si hay un problema, yo lo arreglo, y lo arreglo rápido, en dos años, como mucho, bueno, o como poco, y sí, lo arreglaré, arreglaré lo del déficit porque, seamos sinceros, lo del paro no hay quien lo arregle, ni yo, ni la Virgen del Rocío. Pero también, también lo arreglaré, por lo menos en 2019, como dice Marhuenda, mi profeta, cuando sólo habrá un catorce por ciento de paro, solo un catorce por ciento. Ya saben ustedes cómo es mi partido: siempre pensando en el futuro. Siempre, bueno, y alguna vez en el pasado. Pero, ya lo saben, el pasado es el futuro, y el futuro pasado, por eso esa ley del aborto en la que el gobierno decide quién y cuándo puede, que para eso somos liberales y de centro, como Albertito, esa ley del aborto en la que se prohíbe abortar porque nuestra iglesia, perdón, nuestro país, nuestro país necesita niños,  y ya luego cuando sean niños, que lo serán a ver qué será de ellos, porque está claro que solo los de buena familia pueden llegar a algo, pero tiene que haber niños, muchos niños, a los que, prometo desde ahora, no les subirán las chuches, y las chuches les vendrán en sobres. Para que se vayan acostumbrando, perdón, para que nadie las envenene. De vez en cuando, que me saturo con los sobres. ¿Y qué son los sobres? Pues, claro, papel, papel, piedra y tijeras, el programa de ajuste que nosotros llevamos. Papel de dinero en sobres, tijeras para recortar porque, recuerden, lo público es malo, es nocivo, se lo dice alguien que sabe de lo que habla que son más de treinta años viviendo de lo público y como yo, muchos más, que mi Fatimita en lo único que ha trabajado es en lo público, y la Espe, otra que tal, por eso, por eso, quien mejor que nosotros para saber que lo público no lleva a ninguna parte. Y las piedras, bueno, de las piedras puede hablar cualquiera que haya ido a una manifestación, esos rojos de malas familias que nunca han ido a misa, esos radicales absolutos tan alejados del centro en el que nos movemos, sí, sí, esos que no son la mayoría silenciosa, como nosotros, que sabemos que lo mejor es estar callado porque cuando hablamos, no mentimos, eh, no mentimos, solo recortamos verdades, la mayoría silenciosa, esos que ven teles de plasma tan tranquilos en casa y no tienen nada que decir. Estar callados, señores, eso es lo mejor, porque, a ver, ¿hay alguien que me haya escuchado a hablar a mí en estos meses? Pues no, y por qué. Porque estoy haciendo cosas. Y qué cosas estoy haciendo: pues arreglar el par..., no, no, mejorar la Educaci..., no, no mejorar la Sanid..., no, no, pero los bancos van bien, y la Iglesia, la Iglesia va como dios manda, que ya hasta el Papa me ha recibido, aunque algunas hayan escrito, papa con chorizos, qué sabrán ellos, si yo soy honesto y buen católico, buen católico y honesto, con hililloshhh de cordura y sensatez. Una vez rescaté el país yo solo y otra hice que el Madrid ganara, no, no, pero el déficit, sí, lo voy a arreglar, como arreglé la Constitución, yo solo, la arreglé y ahora es más importante pagar la deuda a bancos extranjeros que dar una buena vida a los españoles. Y por qué, porque soy un patriota y sé que a veces hay que hundir a todos los españoles para levantar un país, lo sé, lo sé, levantar un país, como dios manda. Con todos los jóvenes, comunistas, rojos, PAH, todos los que son ETA fuera del país, y aquí obreros dóciles de familia de bien en cada barrio. Y una iglesia en cada esquina en la que confesar algún hilillo de pecado que podamos tener y ser absueltos en el momento mientras alzamos la verdadera marca España. Siempre, señores, siempre como Dios Manda. 

lunes, 22 de abril de 2013

De tarde en tarde

Para Laura González y Adri Rodíguez

- Hola hola. 
-Hola pequeñita. Iba a preguntarte justo ahora mismo cómo te iba la vida.
- Nada, profe. Simplemente, me apetecía un poco de conversación interesante.
- Ah, claro, y como no has encontrado a nadie, pues aquí andas, hablando con tu viejo profesor.
- Profe, no empecemos. ¿Qué me cuentas tú?
- Yo estoy vivo, pequeñita. Casi nada, ¿eh?
- Yo también, profe, yo también. 
- Ya ya, pequeñita. Pero yo hubo días en que estuvo muerto el año pasado, no lo olvides.
- Profe, ayer estuve con Adri.
- Anda, el chico del seis. Y, ¿qué tal todo?
- Nada, hablando de los instintos suicidas que provocan nuestros profesores. Los de Ciencia de la Educación. Bufff, parece hasta una paradoja, profe.
- Ya ya.
- Con profesores que se consideran un atentado contra la misma. 
- Anda, cualquiera, como dice Wert, puede llegar a ministro, ya que no hace falta ser inteligente y, por lo que veo tampoco hace falta ser profesor.
- Imagina, profe. Has podido serlo hasta tú.
- Pero qué puñetera, ¿no?
- Eh eh, eso dice Adri. Mira qué ponerle un seis. Claro, como le pones un diez a los que te escriben cartas.
- Pequeñita, soy de Lengua, solo pongo diez a los que me entregan palabras. 
- Y este cuatrimestre, profe, ni uno bueno, ni uno de los que me da. Ni uno. 
- Bueno, busca por ti misma. Aprende a pesar de los profesores. Eres muy inteligente. Busca tu camino.
- Profe, cuéntame algo, anda.
- Qué sé yo: paseo, doy clases, me llevo a mis estudiantes a un paseo literario por Sevilla. Qué sé yo, estoy viviendo. Y tú, qué calladita...
- Ya, profe, estoy pensando. Creo que me va a salir humo.
- ¿En qué piensa usted?
- En julio, profe, en un verano fatal, en que hay cosas que no deberían llegar...
- Ainssssssss, pequeñita, y yo deseando que llegue julio. Y agosto. Quiero verano, y quiero Sicilia. Quiero desaparecer y dejar el cartel de no molestar. Non disturbare, per favore.
- Pero, profe, ya sabes cómo acabaron las cosas el año pasado, cómo acabó la relación.
- Pequeñita, hay diferencias, el chaval del año pasado era idiota, este te merece la pena. 
- ¿Cómo lo sabes, profe?
- Intuición. Confío en ella mucho más que en mi inteligencia.
- Sí, ponerle un seis a Adri no es señal de mucha inteligencia, no. Aunque ponerme un diez a mí sí, todo sea dicho. Pero, profe, yo nunca he escuchado nada sobre intuición masculina. 
- Ya ya, como que la mía es femenina...
- Ya sabes que pienso que él es el definitivo.
- Yo también, pequeñita, yo también.
- Pero, ¿por qué? Tienes que basarte en algo.
- Alguien que nos hace crecer como persona en este mundo es alguien que merece todo nuestro mundo. Ese es él para ti. Ese va a ser. Vívelo a él; vívete a ti. Piensa menos y vive. Como cualquier ministro del PP. Pero sin joder a los demás, ehhhh.
- Ojalá, profe, ojalá.
- Por cierto, hoy he visto un montón de cartas que me escribieron mis alumnos. Son muy tiernas. 
- ¿La que te escribió el del sobresaliente también?
- Esa no, pequeñita, esa no. Esa fue víctima de las llamas.
- ¿La quemaste?
- Yo no, la quemó Adri.
- ¿Ves? Tendrías que haberle puesto un diez jajajaja.
- Pues sí que sí, pequeñita. 
- Ainssssss, profe, mientras queméis cartas que no os gusten y no plasmas, que nos conocemos.

miércoles, 17 de abril de 2013

El intransigente XVI

- Hey, cuánto tiempo.
- Cospedal ha vuelto a hablar hoy.
- Coño, entonces no hace tanto tiempo. Y, ¿qué ha soltado por esa linda boquita?
- Bueno, no sé si verdad, que está hoy en China, con los comunistas.
- O en China, esa gran dictadura. Así se va acostumbrando a las cosas de su partido. Pero, ¿qué ha dicho?
- Nada, como el PP es el partido de los trabajadores, ha dicho que los trabajadores de su partido prefieren quedarse sin comer a no pagar la hipoteca.
- Joder, pues yo prefiero no comer ni un puto día a votar al PP.
- Ya ya. El problema es que nosotros ni hemos votado ni votaremos jamás al PP pero habrá día en que pasemos hambre, como ellos no van a hacer, coño. Pero, bueno, imagino que es lo único que han dicho hoy...
- Eh, pues no, va a ser que no.
- No puede ser verdad.

- Pero lo es. Dice Pujalte que la dación en pago es solo para familias que quieren hacer negocios con sus pisos. 
- Y lo dice alguien de un partido que tiene diputados en Madrid con pisos. Y encima tienen dieta por alojamiento. Coherencia absoluta.
- Pues yo los creería. Palabra a palabra. Ellos son la verdad. La verdad absoluta. Como si hubieran mentido alguna vez. 
- Tienes toda la razón. La verdad les hace escrache pero, nada, ellos la mantienen a trescientos metros, mínimo. Por si se les escapa algo.
- No creo yo que se les escape nada.
- Pero, bueno, imagino que ahí han parado, claro.
- Ehhhhh, no, que dice Fátima Rocío Báñez que los jóvenes no emigran, que es movilidad exterior.
- Sí, algo así, como el PP no es un partido de extrema derecha sino un grupo que se mueve en el centro. Movilidad ideológica, que lo llaman. Y ahí han terminado, claro.
- Eh, pues no, no. Después el PP ha sacado un comunicado diciendo que lo que ha dicho Cospedal es mentira.
- ¿El qué? ¿Lo del despido en simulado y diferido de Bárcenas?
- No, no. Lo de hoy. Son palabras también de Cospedal, pero hoy dirigidas a los trabajadores, a sus trabajadores.
- Y ¿qué dice el PP?
- Bueno, dicen que se ha malinterpretado todo. Y, para arreglarlo, que si somos pobres es porque queremos y luego ya están los que quieren ganarse la vida dignamente. 
- Y esos, ¿quiénes son? ¿Bárcenas? ¿Cospedal? ¿Rajoy? ¿Mato?
- Esos mismos, esos mismos. Los que viven, precisamente, a costa de los recortes que hacen a esos pobres.

lunes, 15 de abril de 2013

El intransigente XV

Para Manolo Lay, Fran G. Parejo. Elisa Mellado y Lola Palacios
- Hey, cuánto tiempo.
- Sí que hace tiempo, sí.
- Y ¿qué tal todo?
- Ahí vamos, volviendo a décadas pasadas a todo carajo.
- ¿Y eso?
- Ya veo, ya, que últimamente has escuchado poco a Cospedal.

- Bueno, un poco, porque hace mucho que no habla, así que de cuando en cuando la escucho en diferido. Ni los payasos de la tele, oye.
- Nada, que anda diciendo que el escrache es acoso, toma ya.
- ¿El escrache?
- Sí, acercarse a las casas de los políticos, poner pegatinas, hablar con ellos.
- Un momento, pero si hay casas que ni siquiera declaran. ¿Cómo pueden decir que van a ellas?
- Ya los conoces. Ellos crean la realidad política y social del momento. 
- Coño, ahora entiendo por qué Rajoy se ha convertido en un plasma.
- Va a ser eso, sí. La realidad es la que dice su televisión.
- Pero, hey, creo que tiene razón, que el sábado un profesor me puso a mí una pegatina del Betis en mi casa.
- ¿Y? No te entiendo. 
- ¿Cómo que no? Una pegatina del Betis, una verde y blanca, como los de la PAH. Yo me sentí acosado. Profesor tenía que ser. Seguro que adoctrina a sus estudiantes que sé que los hace hablar en otro idioma.
- ¿En vasco?
- En vasco, no, en inglés, que es peor. Un patriota nunca enseñaría a sus estudiantes a hablar inglés. Si no, mira a nuestro presidente. 
- Sí, sí, sé que es very difficult todo esto.
- Joder con los colegas. Están desatados. Los profesores adoctrinan, Bárcenas no tiene nada que ver con el PP, el PP no tiene nada que ver con el PP, los escraches son nazismo.
- Pero, seamos sinceros, creo que nombran al nazismo porque lo conocen muy bien. Con lo que ha ayudado a sus más cercanos antepasados, que uno ve las gaviotas y las sabe herederas claras del águila más brutal.
- Y ¿ha dicho algo más la señorita Cospedal?
- Pues va a ser que sí. Dice que la impunidad del rey hay que respetarla. Tal que así, la ha soltado.
- Bueno, no es grave: la casta está cuidando de uno de los suyos.
- Y, nada, que Griñán debería explicar la relación de IU de Andalucía y ETA
- Joder, vagos y además, etarras. Como para votarlos.
- Eh, yo lo hice...
- Ya ya, pero tú eres un depravado, que no vas ni a misa los domingos.
- Bueno, ni domingos, ni lunes, ni martes, mi miércoles, ni jueves, ni viernes, ni sábados...
- ¿Ves? Un depravado absoluto. Seguro que ni le rezas a la Virgen para salir de la crisis. 
- Bufff, además, a mí el otro día uno de IU me puso una pegatina de la República, de esas, sí, con tres colores.
- Joder, está claro: etarras, antisistemas, comunistas. Lo tienen todo. 
- Ainssssssss, los de IU son ETA y los del PP, ¿de dónde vendrán? ¿de dónde vendrán los pobrecitos?
- Pues de donde van a venir: de un período de extrema placidez, que es hay que explicarlo todo. 
- Ya veo que el día y Cospedal han sido productivos. Lo que me pregunto yo es dónde estará Arenas. 
- ¿Dónde va a estar? Si su amo Rajoy se ha convertido en un televisor de plasma, él se ha convertido en una tele de 16 pulgadas. En blanco y negro.
- Ainssssssss, este gobierno y su realidad. La verdadera marca España: el NO&Do.

miércoles, 3 de abril de 2013

Quedas

Han pasado horas, minutos, alguna noche de lluvia sin estrellas, el tiempo tranquilo. Han pasado aceras, páginas, párrafos que se han quedado en las pupilas y tanta tanta calma en los dedos, líneas que se pierden en la arena y alguna tarde de sol sin nubes, un cielo claro. Han pasado palabras, silencios incómodos, silencios que invitaban a la complicidad y susurros que gritaban a veces el dolor existe para hacernos saber que estamos vivos y tanta tanta tranquilidad que grita en los oídos que no, que no es eterna, no lo será (todavía), tanta tanta tranquilidad de sillas en las puertas de barrios donde todo el mundo se habla al ocaso. Han pasado árboles, caminos de arena y fango, aires de sur y nieve, un volcán, algún teatro y las canciones de cuna necesarias para saber que no hay nada como dormir en una hamaca mientras la madrugada asoma. Han pasado mañanas, mañanas de llano y piedra, ladrillos con que destrozar al tiempo y creerse más fuertes, raíces que se aferran al suelo como otros se aferran a su tiempo y mucho más. Han pasado tés, chocolate a mediatarde, piscinas con discursos sociales, visitas a amigos con té con leche y madrugadas sin sueño en las que llegar al alba siguiente era suficiente. Han pasado plasma, NO&DO, nieve, confetti, cuentos de princesas que pueden ser hechas prisioneras y un país por completo a la deriva, como dos brazos que se saben cadáveres y sin aliento. Han pasado alumnos, un viaje al norte y, otra vez y como siempre, postales que dicen que escribirse es como, si no se recuerda mal, enviar un rayo del sol al corazón. Han pasado daño, madrugadas de cortina en que las paredes hacían que los segundos fueran en blanco y libros en el suelo en que aparecían historias que aún hay que contar. Han pasado Tintarella de luna, Vedrai vedrai, Il ragazzo della via Gluck y Fabrizio de Andrè en el camino de vuelta, han pasado luces que nunca existieron y sábanas con un cuerpo que se había perdido a sí mismo y tardó, como nunca en encontrarse; han pasado limoncello, helado de fiordelatte e nocciola, ciudades con diluvio y plazas de España con estanque y barcas en las que remar al amparo de escaleras sin baldosas. Ha pasado el sur en varias partes, también el norte en algunas otras, montañas en tantos sitios, alguna playa, tantas orillas, mar de arena con sombrillas, un mar de resaca, olas que gritaban, pasaron vida, muerte, ha pasado un cuerpo y sí, se ha quedado, y tantos tantos números, palabras, parole, tantos olvidos, recuerdos, lágrimas, risas, algún abrazo, sábados de italiano en el sur y español también en estos sitios. Han pasado números en un brazo, un punto, un punto y seguido y una coma: la vida sigue, también semanas, han pasado meses y pupilas que miran al mundo con la ingenuidad de los que se enfrentan al mundo por primera vez, han pasado viajes, nuevas ciudades, rincones, sabores que no había en los labios. Han pasado marcapáginas, pensamientos a pie de página, camas en una azotea y todas las calles de un pueblo sin sol desde hace siglos parece y sin paraguas porque a la lluvia se va para mojarse. Han pasado tus manos, algún mechón de pelouna isla, tu boca contando a todas las ramas que tú naces en tus besos para que otros vivan en ellos, han pasado alas, como siempre, en tus tobillos, tus ojos soñándose cielo en todos los girasoles y el apetito insaciable de despertar en tus muslos en todas las ventanas. Has pasado, tú. Y quedas. 

lunes, 1 de abril de 2013

Manual del buen español (según PPeros de diversas especies)

- Miente, miente, miente sobre sobres, miente sobre nieve, miente sobre promesas incumplidas. 
- Jura fidelidad a tu rey y a tu patria por encima de todas las cosas pero no olvides depositar dineros varios en cuentas suizas. 
- Si te preguntan, no conoces a nadie. O, bueno, si, conocías, pero no eras más que una víctima. 
- Todo el mundo es ETA, hasta ETA. 
- Denuncia siempre a aquellos que no piensan como tú y, además, adoctrinan. Como buen español de bien, sé un inquisidor. Nunca a la iglesia u otros poderes fácticos. Al ser buen español, confiesas y tus pecados son lavados. Serás como la nieve. Puro y ardiente como la nieve. Había nieve...
- Pide a la Virgen del Rocío el fin de la crisis y a Marhuenda el fin de todos los pecados. 
- Recuerda que los escraches son inmorales pero vender a los ciudadanos de este país a intereses extranjeros, mediante cambio de la Constitución exprés, es pasión patriotera. 
- Sé un ciudadano modélico: simulado y en diferido. 
- Invierte en aeropuertos sin aviones y casas sin gente. 
- Recuerda que la única democracia, la única verdad es la tuya. 
- Reconoce tu letra, solo si la escribes en negrita. 
- Recuerda que la mejor forma de aclarar los hechos es ocultarlos.
- Di no a los empresarios, sí a los tesoreros, sí a los narcos.
- Descansa, relájate, be plasma, my friend, be plasma.