miércoles, 1 de mayo de 2013

El presidente que nunca estuvo allí V

Buenas tardes,

me llamo Mariano y tal vez me recuerden de programas anteriores, no, mejor no de programas, que por ahora el único programa que parece real en nuestros canales es de ajuste, no, mejor no ajuste, sí, sí, ajuste, recuerden, señores, señoritas, señoras de bien, de esas que no abortan y van a Londres a estudiar y comprar ropa, son ajustes, no recortes, ajustes, porque claro, ya estaba todo así cuando llegué. Y si uno llega y todo está mal, la culpa es de los demás, de esos partidos que derrocharon a manos llenas en algunas comunidades, comunidades que me odian y partidos que a lo mejor también aunque sean mi partido, piénsenlo, piénselo por un momento, aunque claro, no sé yo si pensar es propio de por aquí que nos votaron diez millones, diez millones de personas, lo pienso y no me da un orgasmo porque soy católico confeso y debería entonces flagelarme y yo soy bueno y honesto y estoy con la gente, y bueno, a veces también estoy con los sobres, pero no, yo no estoy con los sobres, los sobres están conmigo. Uno de mayo ya, señores, uno de mayo, y nosotros tenemos que celebrarlo porque somos el partido de los trabajadores, sí, de los trabajadores, lo digo con la boca llena de los trabajadores, aunque sea de los pocos que van quedando y parezca que muchos de ellos pertenecen a la familia. Es que hay que decirlo todo: con nosotros todo queda en familia. Como dios manda. Y, sí, he dicho a Alemania, perdón, a la UE, que si hay un problema, yo lo arreglo, y lo arreglo rápido, en dos años, como mucho, bueno, o como poco, y sí, lo arreglaré, arreglaré lo del déficit porque, seamos sinceros, lo del paro no hay quien lo arregle, ni yo, ni la Virgen del Rocío. Pero también, también lo arreglaré, por lo menos en 2019, como dice Marhuenda, mi profeta, cuando sólo habrá un catorce por ciento de paro, solo un catorce por ciento. Ya saben ustedes cómo es mi partido: siempre pensando en el futuro. Siempre, bueno, y alguna vez en el pasado. Pero, ya lo saben, el pasado es el futuro, y el futuro pasado, por eso esa ley del aborto en la que el gobierno decide quién y cuándo puede, que para eso somos liberales y de centro, como Albertito, esa ley del aborto en la que se prohíbe abortar porque nuestra iglesia, perdón, nuestro país, nuestro país necesita niños,  y ya luego cuando sean niños, que lo serán a ver qué será de ellos, porque está claro que solo los de buena familia pueden llegar a algo, pero tiene que haber niños, muchos niños, a los que, prometo desde ahora, no les subirán las chuches, y las chuches les vendrán en sobres. Para que se vayan acostumbrando, perdón, para que nadie las envenene. De vez en cuando, que me saturo con los sobres. ¿Y qué son los sobres? Pues, claro, papel, papel, piedra y tijeras, el programa de ajuste que nosotros llevamos. Papel de dinero en sobres, tijeras para recortar porque, recuerden, lo público es malo, es nocivo, se lo dice alguien que sabe de lo que habla que son más de treinta años viviendo de lo público y como yo, muchos más, que mi Fatimita en lo único que ha trabajado es en lo público, y la Espe, otra que tal, por eso, por eso, quien mejor que nosotros para saber que lo público no lleva a ninguna parte. Y las piedras, bueno, de las piedras puede hablar cualquiera que haya ido a una manifestación, esos rojos de malas familias que nunca han ido a misa, esos radicales absolutos tan alejados del centro en el que nos movemos, sí, sí, esos que no son la mayoría silenciosa, como nosotros, que sabemos que lo mejor es estar callado porque cuando hablamos, no mentimos, eh, no mentimos, solo recortamos verdades, la mayoría silenciosa, esos que ven teles de plasma tan tranquilos en casa y no tienen nada que decir. Estar callados, señores, eso es lo mejor, porque, a ver, ¿hay alguien que me haya escuchado a hablar a mí en estos meses? Pues no, y por qué. Porque estoy haciendo cosas. Y qué cosas estoy haciendo: pues arreglar el par..., no, no, mejorar la Educaci..., no, no mejorar la Sanid..., no, no, pero los bancos van bien, y la Iglesia, la Iglesia va como dios manda, que ya hasta el Papa me ha recibido, aunque algunas hayan escrito, papa con chorizos, qué sabrán ellos, si yo soy honesto y buen católico, buen católico y honesto, con hililloshhh de cordura y sensatez. Una vez rescaté el país yo solo y otra hice que el Madrid ganara, no, no, pero el déficit, sí, lo voy a arreglar, como arreglé la Constitución, yo solo, la arreglé y ahora es más importante pagar la deuda a bancos extranjeros que dar una buena vida a los españoles. Y por qué, porque soy un patriota y sé que a veces hay que hundir a todos los españoles para levantar un país, lo sé, lo sé, levantar un país, como dios manda. Con todos los jóvenes, comunistas, rojos, PAH, todos los que son ETA fuera del país, y aquí obreros dóciles de familia de bien en cada barrio. Y una iglesia en cada esquina en la que confesar algún hilillo de pecado que podamos tener y ser absueltos en el momento mientras alzamos la verdadera marca España. Siempre, señores, siempre como Dios Manda.