miércoles, 31 de julio de 2013

El presidente que nunca estuvo allí VII

Buenos días, buenos días,

posiblemente me recuerden de comparecencias anteriores como, bueno, no, posiblemente no, porque hace tiempo que no estoy en este lugar, claro, tanto trabajar por España, así que era hora de volver, porque la verdad y yo, somos uno, pero antes, quisiera dirigirme a la cámara y al presidente del gobierno, perdón, perdón, que soy yo, no vosotros, no vosotros, yo, si es que tanto trabajar pensando en España hace que me olvide de mí, y de los españoles, y vengo a hablar, señores, a hablar, a contar la verdad, y no vía plasma, y no vía dvd, y no vía y ya tal, y sí a los periodistas, bueno, no, a los periodistas, no, que me han dicho que hacen preguntas y que tendría que contestarlas y todo, yo, que soy presidente del gobierno, yo, contestar preguntas, y vengo a hablar de B, de Bárc, de la economía en B, señores, de esa economía en la que nos hundió el PSOE, y que nosotros estamos convirtiendo en A, y, claro, no me puedo dar un diez, porque sería pecar de prepotente, y eso hasta ahora solo lo ha hecho la Iglesia, que me lo ha dicho Monseñor Rouco, señor Rajoy, tiene usted un diez, y es obvio, porque nosotros, nosotros somos españoles de bien, españoles de buena familia, la mayoría, podríamos decir, la mayoría silenciosa: ténganlo claro, por mucho que nos pregunten, a Arenas, a mí, a Cospedal, no decimos nada, porque somos la mayoría silenciosa, esa que se sienta en casa y ve la tele y, bueno, se fuma un puro mientras ve la tele y creo, por los datos de la EPA, que cada vez más gente puede fumarse un puro, cada vez más, sobre todo, en verano, porque el país, por fin, está saliendo en el agujero en el que le había metido todos ustedes.Y, claro, no me puedo poner un diez, pero está claro que sí un seis y medio o más, así que tendría derecho a beca, algo de lo más normal, viendo que he arreglado la Educación. Piénsenlo bien: quería que todos los españoles fuesen tan inteligentes como yo y ahí lo tienen, la mayoría no van a saber ni escribir ni leer su propia letra. Y para qué. Luego firma uno un pacto por la conservación de la Sanidad y ahí me tienen, como no sé lo que he escrito, pues a privatizar que ya saben que es gerundio. Y se me acusa, no, perdón, se nos acusa de que no hay trabajo pero en verano, este verano, ya hay más trabajo gracias a Fátima Báñez y su Virgen del Rocío, más trabajo, como dios manda, trabajo digno, digno de países tercermundistas al alcance de nuestra mano, por ejemplo, China. Un país con el que podremos compararnos en poco tiempo, ténganlo claro: sin libertad, sin democracia, pero también con cosas, esclavitud, sueldos míseros, un país con casinos, pero sin furcias, que ya saben que somos católicos de bien y vamos a misa hasta en funerales que a lo mejor ni tenían que serlo. Y aquí, lamentablemente, hay gente que nos acusa, porque no quieren ver que sí se puede, que estamos saliendo del hoyo y que ya hay brotes verdes, a no ser que estén en la costa, que entonces los masacramos, que esto no es una república bananera. Por favor, que nuestros abuelos hicieron todo lo posible para que siguiera siendo una monarquía, una monarquía y un tiempo de paz de casi cuarenta años que ahora nos quieren quitar porque dicen que hay sobres, porque se debe echar cuenta a un hombre que es un criminal. ¡Ni que hubiera trabajado para nosotros treinta años! Un hombre al que le escribí algún sms y a cuya mujer ayudé para que no pasara un mal trato. Soy un hombre de bien, señores, de bien. ¿Quién no ayuda a su familia? ¿Quién no ayuda a sus amigas? Además, registrador, señores, registrador. ¿Quién no registra esta ayuda en sobres? En sobres, claro, porque los sobres sirven para registrar, para registrar, esa es su única función. Tenga fe, como la tengo yo, como la tiene Gallardón, como la tiene Cospedal, fe, digna de personas católicas de bien que nunca han pecado y que creen que el futuro se debe a las reformas, sí, a esas reformas que acepta la mayoría silenciosa, reformar España, a costa de los, bueno, de los españoles, pero los españoles de bien lo aceptan porque saben que la casta, perdón, la patria es mucho más grande que ellos. Y aquellos, aquellos que critican que no hayamos hecho nada contra la corrupción se equivocan por completo ya que nosotros, señores, nosotros hemos creado una comisión y, es más, solo se ha reunido una vez en estos meses porque sabemos que la corrupción no existe, es solo lo que nosotros llamamos rutina, señores, rutina, apropiarnos de lugares como comunes como justicia, periódicos, política, para hacerle saber al mundo que nosotros somos los honestos y si la realidad no es lo que nosotros pensamos que debe ser, pues ya saben, la cambiamos, la convertimos a nuestra realidad, porque nosotros somos los honestos, porque nosotros somos los honrados, como se dice en todos esos sobres: gracias por tanta honradez. Somos los honrados, los honestos, nosotros. Ustedes solo quieren hacerle daño a este país, criticar que estamos saliendo que sí se puede, ustedes son el enemigo. Y nosotros somos el bien, nosotros somos la Marca España. Como dios manda.