lunes, 16 de septiembre de 2013

Vida como caos

Para Charo Rodríguez

Dos Hermanas. Herrera. Peñarroya-Pueblonuevo. Palma del Río. Grazalema. Sevilla. Córdoba. Cádiz. Niños y adultos. Mañana y tarde. Cerca y lejos. Volver a la rutina de ser uno y uno nosotros. Volver a la rutina de ser uno y uno tú y yo a distancia. Volver a la rutina de ser palabras de lunes a viernes alguna semana. Habitarnos. Habitar ciudades dentro de ciudades y aulas que han sido nuestra casa. Volver a un rincón del mundo y saber que hay huellas de ti en algunos dedos, en alguna pupila. Y escuchar: pues, sí, ella era más buena. Volver a rutina de un patio que visitaste y alguna tarde te recuerda: era de noche y te paseaban las estrellas. Miro al cielo y la noche se hace mapa, el mapa tiene tus ojos. Por un momento, descansa el mundo, por un momento, en paz con el universo, por un momento. Un instante después, la vida sigue, la vida mancha, deja tinta en los dedos y se hace párrafo. Caminan algunas calles que todavía no se han levantado, desnudas de aceras en las que tú dejaste tus pasos. Olvido el mundo entonces, la lucha, y busco tus huellas en los adoquines: es más dulce el camino. Es largo el camino. Un tren, un autobús o viceversa. No, no es todavía tu casa. No, no es todavía tu cama. No, no están todavía tus pies cansados y la luna en espera. El sol nos calma. No, no es todavía tu cama. Una cama con colchón que espera a dos personas. Rojo. Colorados. Anaranjada. Una mujer que se hace paredes de una casa sin ventanas en las que hay sol a todas horas. Luz. Un poco de luz. Y más luz, a veces, de tarde, caminando a la misma hora, en lugares diferentes. Un tiempo difícil entre bolsillos que llevan vacíos mucho tiempo. Hay tardes en que alguien mete su mano en ellos y encuentra alguna historia, alguna palabra tierna con la que calmar a algún sillón que no deja de moverse en los muslos, tiempo entre bolsillos. Otra vez en muchos sitios, otra vez en rincones diferentes. Otra vez son los dedos los que buscan restos de un cuerpo en un vaso y encuentran restos de tus labios en una copa. Estás. Y no estás. Estás. Aunque no estás. Estás en todos sitios. Estás y eres.