martes, 26 de febrero de 2013

Parole per Heidi I

Cara Heidi,

tanto tanto tiempo sin saber de ti y llegas, ahora, de noche y en martes, cansada de tu país y de la gente que vuelve al monstruo, que vuelve, como si el tiempo se hubiese olvidado, como si el tiempo descansara en una esquina, al monstruo, que vuelve a Berlusconi pero yo poco puedo decirte, poco puedo decirte hoy, bella, en un país que ha hecho de Rajoy el presidente de un país que se acerca irremediablemente a la deriva. E la nave va... Una nave a la deriva, arrastrada por un mar que parece derribar y dices, no, no es política, no se puede gastar tanta energía en política cuando hay cosas que son mucho más que política y están en nuestras manos y son amigos, familias, problemas, mis problemas, dices, y te escucho, porque, claro, sé, susurras, sé que solo soy una persona y poco puedo cambiar en este mundo, y sí, sé que es injusto, y, dices, tú no piensas igual, y no, no lo pienso, nunca lo pensé, pero vivir, imagino, preciosa, vivir es precisamente comprender a los demás, y ayudar, por encima de todo, aunque no compartan tu idea, aunque no sean lo mismo, y no, no hay problema, nunca lo hubo, bella, porque uno se sabe que toda lucha, toda derrota es digna, es dulce si se hace por gente como tú, y es gente como tú la que merece recorrerse un mundo, beberse un océano, y decir, hay personas que nos esperan, personas por las que volver, personas que son mucho más que gente, y tienen ojos verdes y a veces miran y son azules y entonces vuelve, vuelve la vida, vuelve Sevilla y hay farolas y hay callejuelas y es entonces el mundo un gesto sencillo que conmueve todos los sillones. Y uno piensa, bella, en un océano y en todo lo que podría no haber sido y es, y uno sabe, porque es el mundo y es la vida, y la vida merece muy mucho la pena aunque la hiera el mundo, pero hay personas que son un mundo, tanta tanta vida en las ventanas y mirarte a lo lejos y pensar, sí, podría estar aquí, podríamos hablar ahora, y saber que hay personas que merecen toda lucha, toda derrota, porque son puras y, ya te lo dije, alguna vez, y no están contaminadas, y son un paseo por un bosque, un paseo por las nubes en las que apenas llueve y las calles no tienen adoquines, todo es entonces agua, todo es entonces viento, y todo son entonces árboles, y recuerdo entonces, cómo no, que otra vez andaremos cerca y será el norte en mi caso, probablemente, el que me tenga Asturias y estés tú cerca y estés lejos y estés, como siempre, en Mallorca, olvidando el mundo, olvidando la política, olvidando esa gente, esta gente de la que estás tan cansada y ha llevado a Berlusconi otra vez, al corazón de Italia, al corazón putrefacto de Italia, un corazón putrefacto el de tu país el del mío, y de gente que, como siempre, bella, como siempre, ha hecho que todo cambie para que todo vuelva a ser exactamente lo mismo. Y están tus ojos. Y, entonces, todo es distinto.

viernes, 22 de febrero de 2013

Salvo alguna cosa

Cuando se despertó, Bárcenas todavía estaba allí.

jueves, 14 de febrero de 2013

De un instante a otro

 Para Laura González y Omaira Velasco
- Buenas profe.
- Hey qué tal todo.
- Nada. No te he preguntado este año cómo te iba y quería hacerlo, que casi acabamos hablando de mí y de cómo me va.
- No sé, bien, igual que siempre, qué sé yo, pequeñita...

- Profe. Vayamos a lo concreto que los dos sabemos que te gusta mucho divagar. ¿Qué tal tu salud? ¿Y qué tal el instituto? Tus estudiantes, vamos, que sé que los profesores es algo secundario para ti. 
- Hey, doy clases a estudiantes, así que es normal que me preocupen y ellos y no los profesores, que ya están muy creciditos...
- Profe, deja de divagar, anda. Y cuéntame qué tal son los estudiantes de este año, de una vez, por favor.
- Anda, por favor, y todo. Con lo pesado que fui siempre con por favor y gracias, eh.
- Profe, a lo que vamos...
- Con sinceridad, o son los mejores estudiantes que he tenido en mi vida o controlo mejor la situación. Con lo que yo sufría con vosotros.
- Ya, profe, pero sabes que al final te respetamos y quisimos mucho: uno de los pocos que nos trataste como seres humanos. Pero, claro, tanto escucharnos pues hace que nunca estemos callados. Que hay que decírtelo todo. 
- Ya ya. Por cierto, ya te dije que hay alguna alumna que me recuerda a ti: callada, discreta, tímida, anónima, vamos. Aunque imagino que, como tú, acabará por llegar lejos.
- Si es anónima, profe, y lo sabes, llegará a su casa y será feliz tomando palomitas viendo una película en casa.
- Hey, hey, espero que ni a ti ni a ella os lo permitan, que hay gente que merece la pena porque mejora la pequeña parte del mundo en la que vive. Ya sabes que te lo exigiré. Os necesitamos.
- Ya ya, profe. Otra cosa es que lo haga.
- Hay que hacerlo, siempre. Y sí, a veces uno se cansa de ser hombre, que diría Neruda, y es bueno descansar pero espero que sea siempre para coger fuerza. Y seguir, seguir siempre, dar un primer paso y luego otro. 
- Ya sabes que solo quiero ser maestra, profe, solo eso. 
- Pequeñita, ser maestra, y te lo he dicho más de una vez, implica influir en niños, implica conocer familias, implica intentar cambiar la educación de esos niños que estarán en tus manos y te estarán agradecidos por ello, en algún momento. Será emocionante que me lo cuentes. 
- ¿Influir en los demás? Yo solo quiero dar clases, profe, solo eso y lo sabes.
- Y yo, pequeñita, solo eso, pero a veces queda una imagen, una palabra o un gesto, y alguien que lo recuerda. Así que nada mejor que ser tremendamente honesto contigo y los demás.
- Profe, ¿recuerdas que te pregunté por tus alumnos?
- Ya, ya. Tengo alguno alumno muy inteligente pero destrozado por el entorno. Al final son los que más duelen porque intentas ayudar, intentas hablar con él, pero tú solo eres alguien que pasa y la casa, el pueblo, las calles, el entorno sigue. Sabes que siempre me duelen mucho más los fracasos que los pequeños triunfos. Imagino que no es más que deseo de mejorar. También hay alguna alumna brillante, que sabe pensar, pero se ahoga a veces en guerras que no debe. Imagino que es lo que tiene pensar. Acabas por descubrir que hay gente que te saca de quicio.
- Y eso, profe, ¿cambia con los años?
- Ni de coña. Cambian las máscaras pero no las personas: estas son otras, pero tan insufribles como las anteriores. Pero, bueno, descubres que tu respuesta no debe depender de la respuesta que te den los demás. Cambias agresividad por calma e intentas concentrarte en resolver pequeños problemas, no en causártelos.
- Jo, profe, a veces pareces hasta maduro.
- Ya, ya pero son pocas veces. No sé, uno intenta cambiar la pequeña parte del mundo y le frusta ver que poca gente lo hace, y a la que le importan muy poco muy pocas cosas. Y es frustrante, pero creces y descubres que mejor intentarlo y no perder el tiempo en tonterías, no perder el tiempo en luchas que no llevan a ninguna parte. 
- Y yo queriendo crecer, profe, para encontrarme a gente más madura. 
- Pequeñita, pero si tú ya has crecido. Y mucho más que yo, además. Tienes a Sami y nunca te ha importado lo más mínimo lo que hayan dicho de ti. Eso es crecer. 
- Y tú, profe, ¿has crecido?

miércoles, 13 de febrero de 2013

El presidente que nunca estuvo allí IV

Buenas noches,

me llamo Mariano, en vivo, bueno, más o menos en vivo, que hay mongoles que ya me han matado, y en directo, bueno más o menos en directo, que a veces soy una tele y no me doy cuenta,  y probablemente me recuerden de intervenciones anteriores como "yo fui un plashma", "yo fui un shobree", "yo soy, todavía, recuérdenlo, presidente de su país" y estoy aquí para hablarles sobre, bueno, mejor para hablarles de, no sé, de cosas que le interesan realmente a los españoles, como, bueno, como los toros, porque no sé si lo saben, pero gracias a nosotros, el gobierno que más está haciendo por la corrupción, perdón, contra la corrupción, que luego se malinterpretan mis palabras como cuando dije que todo era falso salvo alguna cosa y lo que quería decirles es que todo era absoluta y totalmente falso, bueno, todo salvo alguna cosa, claro, pero como les decía hemos luchado y luchamos contra la corrupción y para que lo tengan claro, ahí tenemos a Bárcenas, a Sepúlveda, etc., porque, está claro, cuanto más cerca esté la corrupción, mejor se controla o no. Además, a veces, y lo saben, lo mejor la mejor decisión es no tomar ninguna decisión y eso también es una decisión, y lo saben, porque lo saben, que yo si tomo una decisión es porque tiene que estar escrita, ya que para mí todo ha de ser transparente, como un plashma, señoresshhh, la decisión tiene que estar en los papelesshhh, señoreshhh, y haber meditado sobre ella pero, claro, a veces, no entiendo mi letra, sobre todo, si no está escrita en negrita y, entonces, claro, no puedo tomar una decisión, que ya es otra forma de tomar una decisión, como les he dicho; a veces, no entiendo mi letra y, claro, tampoco la mitad de los asesores que tengo, que una cosa es ir a dedo, y otra saber leer, y, otras veces, no entiendo cómo he llegado a presidente del gobierno, pero aquí, me tienen, que he parado un rescate, ganando una Eurocopa en el camino, señoreshhh, un rescate, presidente, cuando hace años dije que uno no podía llegar a presidente en España cualquiera, solo por cumplir dieciocho años, y, claro, qué razón tenía, hacen falta dieciocho años y que te nombren a dedo, como hizo Aznar, que pensó en las personas de más validez y, para honrarlo, ahí estoy yo, nombrando también a gente tan válida como yo, como Ana Mato, como Fátima Báñez, ehhhhhh, bueno, imaginad, gané, fue un día muy largo, eshhtaba cansado y claro, no quería pensar mucho, que algunas veces preguntan y uno no sabe qué decir, aunque yo sí, que estoy preparado, y sé que para salir de la crisis, que hemos ganado un mundial, o dos, que salir de la crisis, podemos, porque somos uno y somos Europa,  y hablo de transparencia y de coherencia, y, claro, como yo no hablo inglés, pues hemos decidido quitar las sénecas que llevan al extranjero, que luego te ves gente que habla inglés mejor que yo, y tiene más de dieciocho y uno piensa, coño, a qué me quitan el trabajo y están las cosas como para eso, como para que nos quiten el trabajo, coherencia, señoressshhh, que luego la gente se queja y forma conspiraciones y dicen que no estamos haciendo nada por la educación de este país, o por la cultura, o por la ciencia, y estamos, estamos haciendo, como Dioshhh manda, porque hemos recortado en todo, señoressh, en todo, porque los cultos, los educados, esos, esos, son los que se quejan, así que nada mejor que recortar para que ni Diossshhh se dé cuenta de nada, bueno, Diosssh, sí, que, como ya les he dicho otras veces, la única salida a la crisis viene de Diossshhh, nuestro señor, la salida que hemos puesto a la salida nosotros está en un sobre y ya hay alguno que se ha quedado con él.

lunes, 11 de febrero de 2013

El intransigente XII

Para Laura González
- Hey cuánto tiempo.
- Sí que hace tiempo sí...
- Y, ¿qué tal todo?
- ¿No te has enterado? ¿De verdad que no te has enterado?
- ¿De qué? ¿De qué? ¿Ha dimitido Rajoy?
- No, pero casi...
- ¿Casi? ¿Cospedal entonces?
- Qué va. El jefe de todos ellos..
- Ah, Aznar, pero, ¿dimitir de qué?
- Que Aznar ni que ocho cuartos. El jefe de todos ellos, coño, el Papa...
- Toma ya. Vamos, que ha pasado de ser pontifex a expontif...
- No empecemos con los chistes, que a ver si ha dimitido por ellos. Y por aquí sigue el muro donde nos pueden fusilar.

- Y, ¿por qué ha dimitido?
- Por salud, dice, ha renunciado por problemas de salud.
- Anda, como Ana Mato, entonces, que debería renunciar también por problemas de salud.
- Ah sí. Pues yo no he escuchado nada en las noticias.
- No, no. Digo por los problemas de salud... que le va a causar a los españoles dejando la Sanidad como la está dejando.
- Bueno, bueno. Y, ¿quién suena para Papa? Dime que Rajoy, que me das una alegría porque lo perdemos de vista.
- Sonar, suena Rajoy pero para monaguillo, que el cargo de Papa le queda grande; para Papa suena una tele de plasma. 
- Y si Rajoy se hace monaguillo, ¿quién sería presidente?
- No sé, creo que han pensado en alguien que conozca su propia letra, aunque no esté escrita en negrita. Que luego uno no sabe si ha firmado para las becas, para ciencia, para...
- Para los toros, coño, para los toros, que así nos tienen a los españoles que no somos de bien: cornudos, cornudos y apaleados.
- Y amén.

jueves, 7 de febrero de 2013

Sobres en los bolsillos

For Sorel, my brother in arms
Este post presenta interacción virtual con este otro texto, es decir, lo que se llama en español coloquial, copiar: http://elextranjero.blogsome.com/2013/02/07/lo-que-miento-por-mariano-r/

Al lector se le llenaron de pronto los ojos de lágrimas,
y una voz cariñosa le susurró al oído:
"¿Por qué lloras, si todo lo escrito en este blog es una copia, salvo alguna cosa
publicada en este otro blog, en el que todo es homenaje?".
- Él respondió:
- Lo sé, pero lo que hay dentro de este sobre es verdad.
- Y, ¿qué aparece que te duela tanto?
- Eso es tristeza. Lloro porque no sé cuál es mi verdad porque no conozco mi propia letra.

lunes, 4 de febrero de 2013

De una tarde a otra

Para Laura González
- Buenas, profe.
- Hey, qué tal, pequeñita.
- Nada, solo buenas, profe.
- Ainsss, no empecemos anda.
- Nada, decirte que he sacado una matrícula en las prácticas.
- Cómo se nota que te di clases, eh.
- Jajajaja. No.
- Hey, no te me crezcas, eh, jajajaja.
- ¿Todo bien, profe?
- Todo bien, tengo hasta alguna alumna que me recuerda a ti: tan discreta, anónima y brillante como tú. es curioso que la gente que debería ser de ejemplo a los demás es la que más discreta suele ser.
- ¿Todo bien, profe?

- Todo bien, salvo alguna cosa, pequeñita. El pulmón me duele de cuando en cuando. Las cosas de volver a respirar, ser joven otra vez y no darme cuenta jajajaja. 
- Salvo alguna cosa. Viva España, profe.
- ¿Lo dices por...?
- Bufff, profe, lo digo por todo, salvo alguna cosa. Los papeles de Bárcenas, un presidente que parece una pantalla de plasma, una Educación penosa. Todo, lo digo por todo, salvo alguna cosa.
- La verdad es que visto así, es deprimente. Por eso insisto siempre en que no hay cosa más importante que enseñar y aprender a pensar. No conocer un CD, mira, tampoco es tan grave, no saber de Lengua tampoco es tan importante, salvo alguna cosa. 
- Profe, con los papeles de Bárcenas, hasta tú puedes conseguir ser anónimo...
- Jjajaja. Si tú lo dices. Pero te sigo recordando que a mí me conoce muy poca gente.
- Si tú lo dices... Profe, ando feliz, hasta salgo en fotos del tuenti sonriendo y enamorada.
- Mira, que estés enamorada y feliz y Sami te cuide muy bien, genial. Pero que todavía, a tu edad, pongas fotos en el tuenti. Cómo se nota que te di clases... y no me escuchabas. 
- Profe, el amor hay que enseñarlo. Hay que mostrarlo, siempre. Así, el karma nos devuelve lo que es nuestro. Hay niñas que decían que yo iba a suspender y mira, le han quedado todas. ¿Ves, profe? Si no hubiera visto las fotos, no habría podido ella quejarse y yo no sabría que las había suspendido todas. 
- Y ¿qué más da lo que digan otros? Eres feliz. No lo desperdicies.
- Eh eh, que no soy yo. Es el karma, jajajaja.
- Si tú lo dices. El amor, eh...
- ¿Todo bien? ¿También Italia?
 - ¿Italia?
- Sí, profe. Italia, el amor, las ganas de no volver a España cuando te vas. Sicilia, ese tipo de cosas, profe.
- Todo bien, pequeñita, todo bien, salvo alguna cosa.
- Viva España, profe, viva España. 
- Solo espero, pequeñita, que sepáis pensar y seáis una sociedad mejor que la nuestra. Porque, se diga lo que se diga, nosotros somos una sociedad fracasada. 
- No sé yo, eh, no sé yo, que la mitad de las chicas de mi residencia votó PP y menos mal que no conoces algunas estudiantes de mi facultad. Se te quitaría la ilusión.
- Vamos, que entonces Antonio Machado y yo podemos seguir esperando otra España. 
- Otra España, otra sociedad, otro mundo, profe. Al menos la vida, sí, vale la pena. La vida y algunas personas. 
- La vida y algunas personas, sí, con las que he yo estado por ejemplo este fin de semana. De cena en viernes y teatro en bar en sábado. 
- ¿Ves, profe? Al final, a lo mejor, no tenemos que esperar tanto. 
- Sí, al final Luces de Bohemia tenía razón en casi todo.
- Pues sí, profe, pues sí, y todo es un esperpento, salvo alguna cosa. Y ese salvo nos hace estar vivos.