martes, 21 de enero de 2014

El intransigente XXII

Para Laura González

- Hey, cuánto tiempo.
- Sí que hace tiempo, sí.
- Y, ¿qué tal todo?
- Bien, bien.
- No sé, me tenías preocupado. Ya ni escribes.

- Sí, es que estoy viviendo y, claro, así imposible. Además, por mucho que yo escriba algo medio bien, la realidad me supera. Casi siempre. 
- Bueno, por lo menos, imagino que viste ayer la entrevista a Rajoy. 
- Ni eso. Estuve viviendo. Bueno, sobreviviendo. Porque bufff, qué difícil es todo a veces. 
- Imagino que has oído lo de Gamonal, los contenedores, ETA, etc.
- Sí, sí, pero mira, lo de los contenedores es comprensible. 
- Pero... ¿cómo?
- Claro, claro, no quiere que la gente queme contenedores porque sabe que hay mucha gente viviendo de los contenedores gracias a ellos.
- Claro, todo el dinero que se le ha robado a las personas va a los bancos.
- Y, paradójicamente, no tenemos ni dónde caernos muertos.
- Sí que es verdad, sí. Bueno, Rajoy decía que la sociedad española se ha comportado muy bien en estos dos años a pesar de tanta reforma. 
- ¿Y la periodista no le preguntó por qué entonces la Ley de Seguridad Ciudadana?
- Ehhhh, estaba en otras cosas. 
- En peloteo continuo imagino ya tal a ver la segunda. 
- Sí, era una entrevista simulada, en diferido, con todo pactado. 
- Joder, macho, periodismo de calidad.  Y, ¿qué decía del futuro del país?
- Bueno, ya veremos, a ver, no quiero adelantar acontecimientos.
- Joder, que es presidente, no escribe novelas de suspense. 
- Bueno. Imagino que las escribirá. Si es en negrita, claro, y pagan en negro.
-Mira, tienes toda la razón, porque lo del programa electoral es puro suspense. Llevo dos años pensando en si va a cumplir alguna promesa. Y ahí lo tienes. Ni a bocados. 
- Algo sí va a cumplir: la ley del aborto. Si abortas, ya sabes, eres una criminal. 
- Joder con los enfermos mentales. Volviendo al medievo a marchas forzadas.
- Bueno, ya sabes, con la de ayudas que ofrecen a las familias de los trabajadores, como para abortar. Todo son facilidades.
- Todo. Contenedores de los que coger alimentos; casas vacías; desempleo para pasar más tiempo con tus hijos; y así y así.
- El partido de los trabajadores; el partido de la familia.